"La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo." Isadora Duncan

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas

"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela." Albert Einstein

Forman parte de la orquesta

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jueves, 27 de agosto de 2026

Misión Soria: llegar, disfrutar y conseguir volver a Madrid

Santervás de La Sierra 

Una escapada familiar que acabó convirtiéndose en una odisea 
La idea era sencilla: escaparme unos días a Soria, disfrutar de la familia, estar con mi hija y desconectar un poco. Nada hacía presagiar que, apenas un día después de llegar, el protagonista inesperado de nuestra aventura sería… el manguito del coche.

El pueblito Santervás de la Sierra a dónde iba dista de la capital unos 20 km, y la familia ya llevaba más de una semana veraneando en una bonita casa rural.  Llegué en bus y hasta aquí genial. Una vuelta para familiarizarme con el entorno. Por la tarde visitamos el pueblo Hinojosa de la sierra y también paseamos a la orilla del río Duero.

Hinojosa de la sierra 

Al día siguiente había un programa de baño en el embalse de Cuerda del Pozo en el término de Vinuesa. Por la tarde iríamos a la capital
de paseo y subida al Parador Antonio Machado a tomar algo y ver la panorámica de la ciudad.
Amaneció un día soleado y allá que nos fuimos a darnos el bañito al embalse. Después de muchas vueltas a la llegada a Vinuesa nos metimos por un camino de tierra en bastante mal estado que en vez de llevarnos a los sitios recreativos de baño nos llevó al otro lado del embalse. Después de una hora dar vuelta entre botes y pinares mi yerno paro el coche porque le pareció que olía a quemado. Nos dijo que bajaramos a la orilla del embalse como pudiésemos mientras él ponía el coche a punto.


Allí no había camino alguno. Ni de cabras tan siquiera. Los chicos y yo obedientes bajamos entre matorrales espinos y abrojos y nos instalamos como pudimos entre las piedras. Ellos se bañaron y yo me entretuve dibujando el paisaje, todo muy bucólico, bello sin un alma en los alrededores.


Pasó el tiempo, mis hijos no bajaban ni decía nada y eso me mosqueó bastante porque me llegaba el eco y las voces de mi yerno hablando por teléfono rompiendo el silencio. Aquello me dio la mala espina de que algo no iba bien y así fue. ¡Avería, manguito roto! Allí en medio de la nada después de dos horas de espera el seguro nos mandó un taxi que nos llevó al pueblo mientras mi yerno se quedó esperando la grúa y negociando con el seguro que hacer.  Llegaban noticias que los talleres estaban petados y no había posibilidad de arreglo del coche en días. Seguían las negociaciones pues teníamos que volver al día siguiente sin falta pues la hija se incorporaba al trabajo. Menudo panorama, maletas, comida que sobraba, paquetes, mochilas y una tortuga volver en bus desde Soria a Madrid… era una posibilidad, aunque tela.


En ello estábamos cuando nos comunicaron que nos dejaban un coche de sustitución. ¡¡¡Respiramos!!! ¡Pero oh cielos! como en los tebeos, cuando mi yerno fue a por el coche ya no quedaban coches de alquiler….  Todo esto las 6 de la tarde y estábamos como al principio. Por fin se llegó a un acuerdo y  el seguro quedó en enviarnos un taxi para 5 personas el día siguiente para poder estar de vuelta a Madrid el día señalado.

Santervás

El mismo taxi que nos iba a llevar a Madrid nos recogió esa tarde noche y nos llevó Soria ida y vuelta por el módico precio de 80€. Pero al menos pudimos darnos un paseo por la ciudad, subir al Parador y ver las maravillosas vistas ... Al día siguiente nos recogió Jesús así se llamaba el conductor y nos trajo a Madrid.



Iglesia San Juan de Rabanera Soria




San Saturio  

El coche tendrá que esperar... Lo traen a Madrid en una semana al taller en espera del resultado de la autopsia y a pagar. Así ha sido de surrealista mi odisea, nuestra odisea. Pero en el fondo una experiencia muy positiva de ver la deportividad y buen humor de colmo lo hemos tomado. Mi yerno medalla de oro. Por su buen ánimo, sonrisa y calma.

Las fotos son un documental de nuestro periplo. Decir que apenas estuve en SanTervás pueblo muy tranquilo y silencioso, bien cuidado con sus casas de piedra y cuenta con tan solo 33 habitantes. No hay ningún tipo de comercio. Tan solo un bar y nada más ya que es un lugar de segunda residencia de muchos sorianos. Se encuentra en el valle del río Duero al sur de la Sierra de la Carcaña, rodeado de encinas centenarias son también refugio de especies de fauna silvestre. También hay trufa negra

Os dejo con unos versos muy conocidos de Antonio Machado 




 

 

 

sábado, 12 de abril de 2025

El Duelo: Sin saber cómo...


Hace 5 años te perdí con el Covid...
Pero en mi corazón sigues vivo y presente

Perder a alguien es como quedarse de pie en el andén de una estación donde ya no pasan trenes, es el eco de una voz que ya no responde, es el vacío de una mano que no vuelve a sostener la nuestra🥺 Es un terremoto silencioso que derrumba todo lo que creíamos estable, porque la vida, con su absurda costumbre
de continuar, no nos espera para entenderla.
El duelo no es una batalla, no es pelear contra la ausencia como si fuera un enemigo al que hay
que derrotar, no se trata de ganarle al dolor ni de buscar la manera más rápida de salir del laberinto. 🥹
El duelo es una mudanza forzada, una reubicación en un mundo que ya no tiene el mismo paisaje, es aprender a vivir con un agujero en el pecho, sin pretender llenarlo de inmediato, porque algunos vacíos no son para ser ocupados, sino para recordarnos que hubo algo grande ahí🙏
Nos han hecho creer que el duelo es una escalera con peldaños que debemos subir hasta que un día, mágicamente, dejamos de sentir, pero no es así. Es más bien una espiral, un camino confuso donde el ayer y el hoy se mezclan, donde el dolor, la nostalgia, la rabia y la gratitud bailan sin orden. Un día sentimos que avanzamos y al siguiente nos encontramos de nuevo en la primera página del dolor y eso está bien, no es un error, es la forma en que el alma se acomoda a su nueva realidad.
El dolor no es un enemigo, es un maestro cruel pero necesario, nos arranca las certezas, nos deja desnudas frente a la verdad de nuestra fragilidad y en ese despojo, descubrimos algo poderoso: Seguimos aquí, respirando, amando, sobreviviendo porque,
si no podemos estar con quienes amamos, entonces aprendemos a amar con más fuerza a quienes sí están 🥹
No hay atajos, no hay fórmulas mágicas, no hay trucos que aceleren su proceso o eliminen el dolor, sólo el tiempo, la paciencia y el amor nos van mostrando el camino y aunque al principio todo parezca oscuro, aunque la vida se siente en pausa, un día, sin aviso, una pequeña luz se cuela entre las rendijas y es ahí cuando entendemos que el duelo, aunque duele, no nos destruye... Nos transforma, nos vuelve más intensas, más humanas, nos enseña que la única manera de honrar a quienes se fueron es seguir viviendo, amando con más fuerza y recordando que aún con el alma rota, seguimos siendo capaces de construir belleza.
Porque la vida nunca nos pregunta si estamos listas para perder, pero sí nos da la oportunidad de aprender a seguir... Aunque no sepamos cómo 🙏🥹🖤

Escrito por Fernando D'Sandi


lunes, 19 de enero de 2015

Un pequeño Stand by


Tengo un año muy complicado y voy a tener que dejar de atender algunos de mis blogs por un espacio de tiempo. No tengo tiempo fijado pero todo depende del desarrollo de los acontecimientos.

Quiero agradecer vuestras visitas y en especial a los que me habéis comentado tantas veces. Se que os extrañaré mucho y siempre que pueda pasaré por vuestros espacios.

Espero encontrar vuestra comprensión y de que no me olvidéis mientras dure mi éxodo, que espero sea de un período breve y me encantaría encontraros a la vuelta.
Gracias por haber estado aquí apoyando, animando y compartiendo.
Un cálido abrazo

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Un adiós emotivo



Cada vez que alguien muere, por supuesto alguien a quien quiero,siento que mi padre vuelve a morir porque cada dolor flamante tiene la marca de un dolor antiguo."
Mario Benedetti


Todos los adioses son emotivos,  lo sé. Cuando a uno le toca de cerca entiende mejor el dolor de los demás. Mi cuñado marido de mi hermana María que lleva conmigo el blog de cocina "Para Hincar el Diente" nos dijo adiós hace unos días.
Me gustaría dejar este pequeño homenaje y decir  hasta siempre en este blog , que es un poco reflejo de mi día a día, mis valores y  el que dedico  especialmente a mis nietos.
Y lo voy a  hacer con el permiso de sus hijos,  con la carta de despedida que leyeron ayer en su funeral. Que sirva ella  de mi sentido recuerdo  a su memoria.


Siempre he pensado que las palabras que se decían en honor de un difunto eran perogrulladas que a nadie le aportaban nada nuevo pero que no podían faltar. Se resaltaban las cualidades conocidas por casi todos y se obviaban las que socialmente se consideraban inapropiadas en un momento así. En su funeral, todo el mundo había sido un santo y a lo largo de su vida sólo había dejado un rastro de amor, buenos actos y anécdotas graciosas pero siempre positivas. Todos le recordaríamos con cariño.

También es cierto que nacemos para un día morir. Que la vida tal y como la conocemos no es más que el lapso entre dos momentos muy bien definidos. Y eso es así para todos los seres vivos que hemos sido. Toda persona que haya existido, o ha muerto, o morirá. Ninguna muerte es esencialmente especial.

Y eso le quita dramatismo a tu muerte, Papá. No me cabreo contigo ni con Dios ni con las circunstancias. No me pregunto por qué, no me obsesiono con las bifurcaciones que decidimos tomar, con aquello que ignoramos. Sé que estos días nos hemos despedido, que hemos dejado todos los cabos bien atados y que te hemos dicho desde un corazón desbordado de pena y amor que te podías ir, que no te preocuparas, que te queremos, que no tuvieras miedo. El viernes te estuve cuidando todo el día y pude acicalarte poco antes de que vinieran Mamá y Susana, ya te había bajado la fiebre. Llegaron. Nos dijiste con la voz quemada por la enfermedad y las medicinas que ya no querías vivir más. Señalaste la imagen de Jesús de la pared y dijiste que te llamaba.

Nos rompimos por dentro al escucharte. Sabíamos que era verdad. Te dimos todo nuestro apoyo, lo habíamos hablado. Las siguientes horas las atesoraremos hasta el fin de nuestros días.

No lloro por ti. Hasta el final fuiste un hombre bueno, un hombre coherente con sus ideas, con sus anhelos. Un hombre sencillo, humilde. Fuiste consciente de tus limitaciones y aún así hasta hace un par de meses luchabas por hacer del mundo un sitio mejor. No creo tener esa fuerza de espíritu que te acompañó toda tu vida pero no dejaré de imitarte.

Lloro porque ya no puedo disfrutar de ti, porque has dejado objetos y lugares impregnados de lo que has sido, de lo que eres. Lloro porque aunque rozo los cuarenta años vuelvo a ser un niño asustado que se ha soltado de la mano de su padre y se ha perdido. Pero esta vez sé que ya no volveré a sentir tus dedos entre los míos. Ya no estarás para tenderme una mano cuando tropiece y me haga daño.

Tu cuerpo ya no está pero los ecos de tu vida siguen vivos en cada uno de nosotros. Descansa en paz, Papá.


Muchas gracias María, Ignacio y Susana. Os queremos y nos sentimos cercanos a vuestro dolor.

martes, 18 de septiembre de 2012

Adios al verano


El verano para mi es sinónimo de vacaciones, tiempo libre, paseos, excursiones, disfrutar de espacios abiertos, alegría y vida saludable sin las restricciones que imponen el frío o la lluvia
Y todo esto se acaba ya fuera de la fecha del calendario oficial, y  me lo indica el cierre de las piscinas, por. eso hemos aprovechado el domingo en la familia para darnos el último baño.
Los críos como abejas han barruntado que se les acababan los saltos del tobogán, y estaban revolucionados queriendo aprovechar al máximo las delicias del agua que estaba más bien fresquita.
Cuando mis hijos eran pequeños siempre he vivido este momento y el inicio de curso con cierta nostalgia. El otoño no me sienta muy bien y despedirme del verano me sigue costando lo suyo. Me consuelo pensando en que aún quedan días soleados antes de encasquetarme los incómodos jerseys, medias y abrigos. Con solo pensarlo ya tengo escalofríos.

Os dejo un par de anécdotas veraniegas que han servido para deleite, disfrute y risas del personal.
Cuando ya estábamos recogiendo los rezagados entre ellos yo que me quedé hasta el final con uno de los hijos porque el resto se marchó antes (inclusive el marido a ver un partido de baloncesto) comencé a ponerme la ropa encima del bañador. Cuando fui a ponerme los pantalones éstos no aparecían por ningún sitio. Me los han quitado como la bici del nieto.
Ahí estaba yo en el césped de la piscina con cara de no saber que hacer.
Me puse el bañador de mi yerno que era de cuadros azules con la camisa mía de cuadros morados y rosas y la chanclas. Un poema vamos.

Así no podía entrar en casa porque fijo que me iba a encontrar con todos los vecinos que pensarían que se me había ido la olla y tampoco estaba para dar explicaciones. Así que llamé al marido para decirle que al llegar a casa le llamaría y que me bajara unos pantalones para cambiarme en el coche sobre la marcha. Me decía mi hija que más da mamá. Que más da no, con esas pintas a las 9 de la noche. Si por lo menos hubiese tenido 20 años menos igual hasta me habría gustado lucirme de esa con esa guisa.
Aparecieron en la bolsa de uno de mis hijos que se lo llevó a casa con la excusa que alguien las había metido, vaya Ud. a saber, yo desde luego no.
Poco antes habíamos estado buscando las gafas del nieto mayor por toda la piscina y que un alma caritativa entregó en objetos perdidos.


Y la mejor de todo fue que en unos de los días en los que llevamos a los chicos a la nueva “Playa de Madrid” (entiéndase chorros de agua), cuando nos trajeron las tumbonas y la sombrilla aquí la menda se quitó los pantalones y no llevaba bañador. Reflejos condicionados a tope. ¿Qué se hace cuando traen las tumbonas? Menos mal que reaccioné y como un rayo me los subí sin que al parecer nadie se dio cuenta. Cosas que pasan….
Y que el buen humor no falte aunque pasemos frío los próximos meses que esperemos traigan algo bueno también.

sábado, 11 de agosto de 2012

Mi batalla personal con las bayetas



Buceando en mis recuerdos…

Para eso están las vacaciones entre otras cosas, para cambiar de aires, reflexionar y entre medias recordar….
Por cierto pronto es mi aniversario de bodas y por su  cercanía me vino a la cabeza el día antes de casarme, cuando me metí en el armario empotrado de nuestra futura casa y me puse a llorar desconsoladamente.
Mi novio aún por unas horas, me preguntó la razón, y le contesté que no quería casarme porque no quería limpiar ni ser ama de casa. Ocurrente total
Fue una premonición total. Era lo que se llevaba en España. Las chicas dejaban de trabajar para dedicarse a sus “Labores” y lo hacían con orgullo y agrado y hasta presumían de ello.
Los primeros días fueron muy duros para mi. Seguía estudiando porque era lo que me gustaba y quería trabajar pero toda su familia estaba en contra.
Al poco me quedé embarazada y se acabaron los estudios.
Limpia que te limpia para demostrar que era capaz de hacerlo mejor que nadie :- ) Ser perfeccionista es uno de mis grandes defectos unido a la hiperactividad…. la bomba
En el fondo siempre me he rebelado contra esa rutina y por eso sacaba tiempo para leer asistir a cursillos, conferencias, exposiciones, pintar, escribir, escuchar música, disfrutar de los amigos y a hacer footing que era una de mis pasiones. (Ahora desde hace un año solo salgo a andar. (Cosas de médicos y de la edad supongo )
Con el tiempo aprendí a relativizar, y soy capaz de ver los platos sucios hasta el techo sin perdonar la sobremesa. Hace tiempo he dejado de intentar ser perfecta para ser normal.
Lo primero es disfrutar de lo que hago y buscar ese momento en todo, consciente de que los días pasan muy de prisa y el tiempo no perdona.
Así que a limpiar si pero….
Hay que saber dosificarse. Me he dado cuenta que el polvo sobre los muebles solo lo veo yo. Cuando limpio nadie se entera. ¡¡¡Si siempre está limpio!!!! me dicen.
No tengo que dar explicaciones a nadie, ni a justificarme. ¡Qué absurdo!
Una buena tertulia y sobremesa, los nietos corriendo, y todos haciendo lo que les apetece dentro de los límites claro, vale mil veces más que una mesa limpia y una casa recogida. Ya se hará.
El mundo y la vida siguen su marcha y no se compone solo de bayetas y escobas. Hay mucha vida fuera de ellas.

Aún de paso, pero hoy me he animado a publicar y desearos un buen finde

martes, 28 de febrero de 2012

Un lío de pendientes

En el fondo tengo suerte y una hermana con paciencia infinita, porque las que lío no tiene precio
Esto que os cuento es un Vodeville total. Tiene mucho de humor y de risa pero también de enredo de idas y venidas.
Todo empezó en Reyes nuestra madre que tiene 90 años para cumplir 91 (y una pensión mínima) se fue por iniciativa propia a una joyería y nos compró un juego de pendientes con sus respectivos colgantes de plata (La que os muestro en la foto). Estaba muy contenta porque si tengo una adicción son los pendientes y preferiblemente de bisutería porque soy una experta en perderlos.
Hace un mes tuve que ir un bautizo y me fui a comprar una blusa, y a la vuelta había perdido uno de los pendientes. Removimos Roma con Santiago, hasta casi desmontamos el coche por si se había enganchado en algún lado nada.
El dilema era ¿Qué hacer? Menudo disgusto por mi madre, tenía que comprarme unos pendientes como sea. Así que toda agobiada llamé a mi hermana que tenía idea de dónde las había comprado mi madre. Se puso a buscar y encontró una joyería en dónde los habían parecidos pero no eran como las que se habían perdido y me mandó esta foto desde la joyería: -
-“No se parecen en nada pero no hay otra cosa. Te mando la foto"

-“Cómpralas que seguro que madre ni se da cuenta”.
De paso con ese que me quedó le pedí que me hicieran un colgante porque teníua que hacer un regalo de cumple para una. amiga y por lo menos algo salvaba.
A los 15 día bajé al garaje y entré en al coche por otro camino que no era el habitual y allí junto a la viga en la oscuridad estaba mi pendiente perdido. Ahora tenía los pendientes nuevos, el que perdí, y la pareja del hallado que lo estaban transformando para colgante. Menudo lío.
Llamé a mi hermana a ver si este señor estaba dispuesto después de este tiempo a cambiarme los pendientes, por un colgante, y dijo que si, menos mal. Pero en el taller ya habían hecho el cambio del pendiente a colgante. Total que tuvieron que volver hacerlo pendiente jajajaja.
Y todo esto a espaldas de nuestra madre, que no se ha enterado de nada. Me pregunto ¿Habría montado semejante movida si nuestra madre no está en medio?
Creo que no pero al menos mi amiga tiene un accidentado e improvisado regalo de cumpleaños.
Gracias María por tus gestiones. Qué haría yo sin ti  ;-)

jueves, 23 de febrero de 2012

El silencio y yo


“Las cosas superficiales son ruidosas porque están vacías de contenido; en cambio, lo que es esencial y verdadero permanece en el silencio”

Sabido es que el ruido es uno de los contaminantes más dañinos para la salud, la armonía y el bienestar a pesar de estar rodeados de ellos. Forman parte de la vida de la ciudad y prácticamente los tenemos asimilados porque son inevitables.
Seguramente no hay nadie que no se haya sentido de repente nervioso y alterado a causa de los ruidos exteriores con los que convivimos día a día. Taladradoras, sirenas, coches, segadoras, griteríos…

Pero no son estos ruidos precisamente los que últimamente me alteran sino aquellos evitables que mis amados congéneres producen y a los que por educación o por compasión tengo que aguantar a veces estoicamente.

¿Es posible que haya alguien que no añore un momento de paz y silencio?

Alguna vez he escrito algo sobre esto, pero en estos días me han ocurrido un par de episodios que han colmado el vaso de mi paciencia.
El primer episodio ocurrió como tantas otras veces en la sala de de una consulta médica. Me suelo  llevar un libro o una revista porque las esperas son interminables y así se hacen más llevaderas. A no ser como este día que debajo del cartel de silencio se hablaba a voces:
"No no ha llegado el médico, hay que ver lo que tardan en salir, a que hora le toca, yo he venido porque, el otro día me dijeron que, hoy va retrasado, tengo que hacer la comida."… y así unos contaban sus penas otros se quejaban, no se conocian de nada y nadie se escuchaba.
Hubo un momento en el que estuve a punto de gritar que se callaran. Aquello parecía una romería. Me limité en hacer la foto del cartel a ver si se daban por aludidos y ni por esas. Cuando me tocó el turno afortunadamente mi tensión no lo acusó y sí mis nervios.
Hay momentos en que es necesario permanecer en silencio para estar atentos, concentrados y no distraernos. No hace falta que sean grandes momentos ni únicos, simplemente en el día a día para reponer energía, y encontrarnos con nosotros mismos. Por eso mismo asisto a clases de yoga precisamente para conseguir estos efectos beneficiosos. Era martes y por la noche me tocaba relajarme.
Pero aquí también hay personas que son incapaces de callar ni bajo el agua y destacan en ocasiones por sus parloteos incesantes. Un bla bla de fondo, palabras vacías de contenido que hace que terminemos deseando alejarnos y cuanto antes mejor.
Volví a casa con los efectos contarios que persigue una clase de relajación, alterada, disgustada porque cuando sugerí hacer algo me contestaron que la conversación era sumamente interesante. En vez de conversación fue un monólogo y encima sin haber elegido interlocutor.

Un día malo lo tiene cualquiera:-)

-¡oh silencio de oro!, ¡oh soledad de oro!-
... Mi fragancia y mi canto son de la paz secreta
donde la voz no llega del diario tumulto;
medroso de la vida, como una violeta,
bajo las dulces ramas de mi alma me oculto……
¡Camino inmaculado que vas desde mi frente
a las praderas claras y puras de la gloria!
Juan Ramón Jiménez


VA DE RUIDOS

jueves, 26 de enero de 2012

Van 27 de un total de 30… de rehabilitación


Cuento los días que llevo de rehabilitación de mi rodilla, que va cogiendo su fuerza de antaño. Pronto comenzaré de nuevo mis clases de yoga que es a lo que puedo aspirar de momento porque ya me han advertido: "nada de correr". Así que tendré que aparcar uno de mis deportes más queridos. El otro es caminar...
Observo conscientemente el paisaje bucólico que dejan las heladas y las farolas aún encendidas que dan cuenta de la noche, y al sol que empieza a despuntar filtrando sus tímidos rayos entre los esqueléticos árboles desnudos. Concluyo que me gusta.
Ya entrado de lleno el invierno, aún camino por una alfombra de hojarasca seca que cruje bajo mis zapitillas pese a que ya llevan unas cuantas semanas amontonadas unas y otras, diseminadas por el parque o enganchadas a las alambradas.
De vuelta empiezo a ver adormilados niños con sus abultadas mochilas camino del metro o al autobús y cochecitos de bebes que me ya me son familiares, empujados casi a la carrera camino de la guardería. A lo lejos se escucho las voces de un grupo de “Multeros” (Servicio de estacionamiento regulado) como les llamo, enfundados con su uniforme planificar su itinerario. Me cruzo con la misma viejecita embozada subiendo por la cuesta despacito, por la que yo bajo con alegría de vuelta a casa.
Sola con mis pensamientos paseo distraída la mirada por los escaparates de las tiendas aún cerradas y por los mostradores que los dependientes de una charcutería van llenando de mercancía mientras me saludan con alegría.
Enfundada en mi bufanda negra me entretuve en inmortalizar con el móvil (otro de mis hobbys como sabéis) esta foto fija que me acompaña cada día sin variar su aburrida rutina, desde hace mas de un mes.








Y cuando termine, todo seguirá igual pero con otros protagonistas...

domingo, 8 de enero de 2012

Las fiestas han terminado: Fum Fum Fum

No podía faltar el resumen de estas fiestas, que estuvieron marcadas por el trasiego de idas y venidas de unos y otros y algún viaje. Nosotros estuvimos por el Norte paseando entre  Bilbao y Santander.


Escalante
O sea este año ha sido más movidito que otros años porque la familia crece y hemos aumentado en número y cada cual en lugares diferentes. Pero han sido unos dias muy familiares compartiendo a los nietos con unos y otros, pasando buenos ratos con sus juegos, exhibiciones de villancicos, disfraces y regalos.





Con la comida de hoy nuestros días vuelven a la rutina. La rutina dicen los expertos que mata, pero bendita rutina si dentro de ella encontramos momentos de diversión.
Con tanto trasiego uno no sabe ni  el día en que  vive. Mi madre de 90 años la mujer decía que estaba agotada  de tanto ajetreo  y que estaba deseando volver a la normalidad.
¡Hasta las alegrías tienen su límite!.
Las casas parecían pistas de patinaje con el menú  y el turrón por todos los lados. Árboles de Navidad desmoñados, bolas rodando y hasta los Reyes Magos estaban deseando volver a sus cajas aburridos de tanto sobo. A mi pobre San José le partieron la vara y el Niño acabo en una estantería fuera de la cuna.
Y  de la recogida mejor no hablar. 

Tan entusiasmada estaba recogiendo que he regalado mis pocos tiestos a mis consuegros para que los planten en su jardín.  Me ha dado por pensar que las plantas en los tiestos se deben sentir  como nosotros cuando nos aprieta el zapato.

Tuvimos ocasión de ver con  los chicos  la peli del Gato con Botas. Les gustó mucho,  disfutaron lo suyo y nosotros con ellos por supuesto.
Damos los festejos por terminados y Cada mochuelo con su olivo. Ahora iremos encantados a recogerlos con la merienda al Cole, que es una tarea muy satisfactoria.
Qué tendrán los niños que a veces nos cansan pero apenas dejan la casa ya se les está echando de menos.
Os dejo la figurita del roscón que le toco al abuelo y es toda un premonición. Espero que el 2012 arranque muchas sonrisas y que sepamos disfutar de las  pequeñas alegrías que nos deja el día día.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry
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