Hace unos siglos un famoso pensador griego dijo: 'Lo único permanente es que vivimos en un mundo de cambios'.
Debemos preparar a nuestros hijos para el mundo del futuro, no el mundo de nuestros padres ni el nuestro. En este mundo actual lo determinante para triunfar será el carácter, no exactamente el conocimiento, como muchos pudiéramos creer.
Tener temple, salir de fracasos adecuadamente, hacer de los fracasos un desafío y no una tragedia..., eso será lo que buscarán los seleccionadores de personal. Para los trabajadores independientes será un autorequisito.
Un hijo forjará carácter si percibe claramente la autoridad de los padres. Con presencia de autoridad los niños y jóvenes a su vez actuarán con autoridad para resolver sus problemas; actuarán por determinaciones. Sin presencia de autoridad nuestros hijos serán débiles de carácter y actuarán por impulsos con los consecuentes problemas de adaptación.
¿Exceso de autoridad?
Siempre será mejor exceso que falta de autoridad. El límite de autoridad lo pone la siguiente regla: 'La autoridad no debe humillar'.
Básicamente lo que es el niño o el joven hoy será el adulto del mañana. De vez en cuando hay que mirar al hijo como un adulto potencial.
¿Queremos que nuestros hijos no sufran?
Entonces hay que prepararlos para sufrir. No podemos estarle evitando todo el tiempo todo posible sufrimiento ¿si no cuándo aprenderá?
Deben comprender la muerte, los problemas de la vida, los problemas en el trato de sus congéneres. No debemos resolverles todos los problemas, hay que ayudarlos a que poco a poco los resuelvan ellos mismos. Nadie logra metas exitosas y duraderas sin un poco de sufrimiento.
¿Alguien imagina a un campeón de atletismo que no sufra para lograr sus marcas?
Eso se aplica a todo tipo de campeón y a todo tipo de actividad. Siempre hay que pensar que, en parte, no queremos que ellos sufran para no sufrir nosotros, pero les hacemos un daño con miras al futuro.
Hay que enseñarles a hacer ESFUERZOS SUPLEMENTARIOS.
Que sepan que siempre se puede un poquito más.
Recuerda que nadie recoge su cosecha sin sembrar muchas semillas y abonar mucha tierra.
Es muy importante enseñarles a carecer, es decir a 'sentir la falta de' y arreglárselas por sí mismos.
Hay chicos que no juegan su deporte si no tienen zapatillas de 'marca'. Si no aprendes a carecer no aprendes a arreglártelas. Aunque tengamos para darles el 100%, los chicos deben saber el valor de las cosas. Si no lo hacen de chicos, les será muy difícil de adultos y allí sí que van a sufrir y nosotros también con ellos.
¿Cómo les enseñamos a carecer?
¡Dándoles un poquito menos de lo que necesitan! ¡No hay otra manera!
Si no ¿cómo sienten la falta de?
Así aprenden a apreciar lo que tienen. Aprenden a no ser ingratos.
Aprenden a gozar de la vida porque muchas veces se goza en las cosas sencillas. Aprenden a no ser quejosos.
Una excelente escuela para aprender a carecer (sin morir en el intento) es la mesa del hogar, la comida.
¿Qué debemos darles de comer?
¡Lo que nosotros decidamos que es bueno para ellos!
Es no sólo por su bien estomacal, sino que es una excelente forma de que aprendan a carecer, que no sean ingratos, que no sean quejosos. 'Mami... no me gustan las lentejas'. Si quieren hacerles un bien para la vida, denles las lentejas. Habrá berrinches, no se exalten (autoridad no es gritar), que no coma si no quiere, pero cuando le vuelva el hambre: ¡SORPRESA! ... ¡Las lentejas del refrigerador calentadas!
Parece increíble, pero si no hacemos este tipo de cosas no se podrá adaptar. La comida es una buena escuela del carecer, pues así no serán quisquillosos en sus relaciones sociales, en el trabajo y en el mundo real.
También hay que educarlos en el servicio. Una familia normal es un equipo de trabajo con pocas tareas: tender la cama, limpiar los cuartos, lavar los platos, pintar la casa, etc. Hay que educarlos para que realicen labores de hogar, aunque lo hagan mal al principio. Si no hacen este tipo de servicios luego tendrán problemas.
Las escuelas más importantes de liderazgo del mundo enseñan a los jóvenes a carecer, para que sepan y entiendan el mundo y lo puedan liderar.
¿Mesadas?
Que sean una cantidad fija, más bien, semanales y algo menos de lo que creen que necesitan, así aprenden a administrar el dinero. Claro que se deben aceptar excepciones, pero conversadas serenamente.
Construyamos hijos luchadores, no debiluchos sobreprotegidos.
Que se superen a sí mismos.
Que tomen los problemas como desafíos para mejorar.
Recuerden que nadie alcanza altura con un solo vuelo.
También hay que ilusionarlos con ideales, metas futuras, sueños para que sean buenos de corazón.
Importante también es estar convencidos de que triunfador no equivale a tener 'dinero o propiedades' , triunfadores son aquellos que son felices con lo que hacen, con su vida. Solamente así podrán hacer felices a otros.
Los hijos con carácter templado, conocimiento del carecer, educados en el servicio y plenos de amor e ilusiones serán hijos triunfadores. Los padres tenemos la gran responsabilidad de criar hijos que transformen nuestro país, en uno donde reine la libertad, la abundancia, la justicia y sobre todo la felicidad.
Luis Baba Nakao
(Ingeniero Industrial por la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), de Lima)
Me ha parecido un buen artículo. Tanto para padres como para educadores. Importante saber que es lo que deseamos que sean. Lo recibí hace unos meses, igual ya alguno lo ha leído..
sábado 28 de enero de 2012
jueves 26 de enero de 2012
Van 27 de un total de 30… de rehabilitación
Cuento los días que llevo de rehabilitación de mi rodilla, que va cogiendo su fuerza de antaño. Pronto comenzaré de nuevo mis clases de yoga que es a lo que puedo aspirar de momento porque ya me han advertido: "nada de correr". Así que tendré que aparcar uno de mis deportes más queridos. El otro es caminar...
Observo conscientemente el paisaje bucólico que dejan las heladas y las farolas aún encendidas que dan cuenta de la noche, y al sol que empieza a despuntar filtrando sus tímidos rayos entre los esqueléticos árboles desnudos. Concluyo que me gusta.
Ya entrado de lleno el invierno, aún camino por una alfombra de hojarasca seca que cruje bajo mis zapitillas pese a que ya llevan unas cuantas semanas amontonadas unas y otras, diseminadas por el parque o enganchadas a las alambradas.
De vuelta empiezo a ver adormilados niños con sus abultadas mochilas camino del metro o al autobús y cochecitos de bebes que me ya me son familiares, empujados casi a la carrera camino de la guardería. A lo lejos se escucho las voces de un grupo de “Multeros” (Servicio de estacionamiento regulado) como les llamo, enfundados con su uniforme planificar su itinerario. Me cruzo con la misma viejecita embozada subiendo por la cuesta despacito, por la que yo bajo con alegría de vuelta a casa.
Sola con mis pensamientos paseo distraída la mirada por los escaparates de las tiendas aún cerradas y por los mostradores que los dependientes de una charcutería van llenando de mercancía mientras me saludan con alegría.
Enfundada en mi bufanda negra me entretuve en inmortalizar con el móvil (otro de mis hobbys como sabéis) esta foto fija que me acompaña cada día sin variar su aburrida rutina, desde hace mas de un mes.
Y cuando termine, todo seguirá igual pero con otros protagonistas...
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Mi día a día
lunes 23 de enero de 2012
¿Cómo utilizamos las palabras?
Paso bastante tiempo últimamente llevada por las circunstancias en salas de espera y ello ha dado lugar a esta reflexión.
Escuchar hablar a la gente ( a voces) que no conoces te hace no involucrarte en sus historias personales y estar un poco más pendiente y atenta de lo normal a los comentarios que escuchas en general.
Hace algunos años tuve la oportunidad de asistir a un curso de Control Mental (ya lo he comentado alguna vez) en dónde entre otras cosas te enseñan cómo las palabras conforman nuestra mente (cuando repite muchas veces una palabra el subconsciente termina por identificarse con ella)
Mi asombro viene de que la palabra que más he escuchado en estos días en boca de la gente era “odio” para expresar disgusto malestar o desagrado por algo, cuando en realidad esta palabra es el reflejo de uno de los sentimientos más destructivos que hay. «El odio es una pasión ciega y arraigada en el corazón viciado por el capricho, por la envidia, por las pasiones; un afecto que en ningún caso deja de ser bajo e indigno de un ánimo honrado y generoso. El odio es el padre de la envidia y del resentimiento. Odio a todo el que es diferente a mí, o al que no piense como yo y no es más que una forma de expresar temor.
(Sinónimos: animadversión, animosidad, antipatía, inquina, repugnancia, repulsa, manía, rechazo, aborrecimiento, ojeriza, tirria, rabia, fobia, rencor, saña, malquerencia…)
A lo que iba, la gente utiliza esta palabra con una frivolidad y naturalidad increíbles, como un comodín, porque nuestro lenguaje se ha vuelto muy pobre en expresiones.
El que no odia la verdura, odia la música, el que no el ruido de los coches, el griterío de los niños, los petardos, a la nieve, al viento, a la lluvia, a las compras, los belenes, las campanadas, el metro, las aglomeraciones, el circo, las verbenas, las luces, los villancicos, la Tele, el cine, a la Belén Esteban, a los Reyes y a toda la monarquía, a las modelos, a los de derechas, a los de izquierdas, la ropa de vestir, a piercing, al fútbol, al avión, a los rojos, a los verdes, a los cristianos, a los judíos, a los americanos, a la familia, a los gays, las comidas, el turrón, al cordero, a los padres, a alguno de los amigos hermanos, a la exmujer, al amante, al que se manifiesta, al que se queda en casa y al “sursum corda”.
Ante esta palabra “Odio ” dicha por buenas personas se queda uno pensativo, ya que después de escucharles los argumentos todos te desean Feliz Año Nuevo y se les llena la boca de paz para los días venideros, sentimientos por otra parte en las que no cabe la palabra odio bajo ningún concepto.
Mi pregunta sería: Cuando utilizamos esta palabra con tanta frecuencia ¿que es lo queremos expresar con ella en realidad? ¿Refleja acaso nuestro sentir?
Tal vez deberíamos modificar un poco nuestro lenguaje tan rico en expresiones y utilizar otras palabras que tenemos en el diccionario como podrían ser:
Me disgusta, no me gusta, es desagradable, me resulta fastidioso, es una molestia, me da asco, (Está asqueroso como dicen los niños) es repugnante, feo, repelente, detestable, antipático, pésimo, indigesto, etc.
He escogido esta palabra por repetida, pero hay otras muchas que igualmente son desacertadas a la hora de emplearlas y dan lugar a equivocaciones, porque no reflejan nuestros verdaderos sentimientos.
¡Odio odiar! ¿Para qué odiar si puedo amar?
Escuchar hablar a la gente ( a voces) que no conoces te hace no involucrarte en sus historias personales y estar un poco más pendiente y atenta de lo normal a los comentarios que escuchas en general.
Hace algunos años tuve la oportunidad de asistir a un curso de Control Mental (ya lo he comentado alguna vez) en dónde entre otras cosas te enseñan cómo las palabras conforman nuestra mente (cuando repite muchas veces una palabra el subconsciente termina por identificarse con ella)
Mi asombro viene de que la palabra que más he escuchado en estos días en boca de la gente era “odio” para expresar disgusto malestar o desagrado por algo, cuando en realidad esta palabra es el reflejo de uno de los sentimientos más destructivos que hay. «El odio es una pasión ciega y arraigada en el corazón viciado por el capricho, por la envidia, por las pasiones; un afecto que en ningún caso deja de ser bajo e indigno de un ánimo honrado y generoso. El odio es el padre de la envidia y del resentimiento. Odio a todo el que es diferente a mí, o al que no piense como yo y no es más que una forma de expresar temor.
(Sinónimos: animadversión, animosidad, antipatía, inquina, repugnancia, repulsa, manía, rechazo, aborrecimiento, ojeriza, tirria, rabia, fobia, rencor, saña, malquerencia…)
A lo que iba, la gente utiliza esta palabra con una frivolidad y naturalidad increíbles, como un comodín, porque nuestro lenguaje se ha vuelto muy pobre en expresiones.
El que no odia la verdura, odia la música, el que no el ruido de los coches, el griterío de los niños, los petardos, a la nieve, al viento, a la lluvia, a las compras, los belenes, las campanadas, el metro, las aglomeraciones, el circo, las verbenas, las luces, los villancicos, la Tele, el cine, a la Belén Esteban, a los Reyes y a toda la monarquía, a las modelos, a los de derechas, a los de izquierdas, la ropa de vestir, a piercing, al fútbol, al avión, a los rojos, a los verdes, a los cristianos, a los judíos, a los americanos, a la familia, a los gays, las comidas, el turrón, al cordero, a los padres, a alguno de los amigos hermanos, a la exmujer, al amante, al que se manifiesta, al que se queda en casa y al “sursum corda”.
Ante esta palabra “Odio ” dicha por buenas personas se queda uno pensativo, ya que después de escucharles los argumentos todos te desean Feliz Año Nuevo y se les llena la boca de paz para los días venideros, sentimientos por otra parte en las que no cabe la palabra odio bajo ningún concepto.
Mi pregunta sería: Cuando utilizamos esta palabra con tanta frecuencia ¿que es lo queremos expresar con ella en realidad? ¿Refleja acaso nuestro sentir?
Tal vez deberíamos modificar un poco nuestro lenguaje tan rico en expresiones y utilizar otras palabras que tenemos en el diccionario como podrían ser:
Me disgusta, no me gusta, es desagradable, me resulta fastidioso, es una molestia, me da asco, (Está asqueroso como dicen los niños) es repugnante, feo, repelente, detestable, antipático, pésimo, indigesto, etc.
He escogido esta palabra por repetida, pero hay otras muchas que igualmente son desacertadas a la hora de emplearlas y dan lugar a equivocaciones, porque no reflejan nuestros verdaderos sentimientos.
¡Odio odiar! ¿Para qué odiar si puedo amar?
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Mis reflexiones
viernes 20 de enero de 2012
Cuentos de Tony de Mello
1) Los muros que nos aprisionan son mentales, no reales.
Un oso recorría constantemente, arriba y abajo, los seis metros de largo de la jaula. Cuando, al cabo de cinco años, quitaron la jaula, el oso siguió recorriendo arriba y abajo los mismos seis metros, como si aún estuviera en la jaula. …Y lo estaba... para él..
2)Nuestros enemigos no son los que nos odian, sino aquellos a quienes nosotros odiamos.
Un ex-convicto de un campo de concentración nazi fue a visitar a un amigo que había compartido con él tan penosa experiencia.
-¿Has olvidado ya a los nazis? le pregunto a su amigo.
-Si, dijo este.
-Pues yo no. Aún sigo odiándolos con toda mi alma.
Su amigo le dijo apaciblemente::
-Entonces, aún siguen teniéndote prisionero.
3)La mayoría de las veces, los defectos que vemos en los demás son nuestros propios defectos.
-Perdone, señor, dijo el tímido estudiante, no he sido capaz de descifrar lo que me escribió usted al margen en mi último examen....
-Le decía que escriba usted de un modo más legible,le replicó el profesor.
4)El poder del miedo
La Peste se dirigía a Damasco y pasó velozmente junto a la tienda del jefe de una caravana en el desierto.
-¿A dónde vas con tanta prisa? Le pregunto el jefe.
-A Damasco. Pienso cobrarme un millar de vidas. De regreso de Damasco,
la Peste pasó de nuevo junto a la caravana. Entonces le dijo el jefe:
-¡Ya sé que te has cobrado 50.000 vidas, no el millar que habías dicho!.
-No, le respondió la Peste.
-Yo sólo me he cobrado mil vidas. El resto se las ha llevado el Miedo.
5)Felicidad
Decía un anciano que sólo se había quejado una vez en toda su vida, cuando iba con los pies descalzos y no tenía dinero para comprar zapatos.
Entonces vio a un hombre feliz que no tenía pies.
Y nunca volvió a quejarse.
6)Diógenes
Estaba el filósofo Diógenes cenando lentejas cuando le vio el filósofo Aristipo, que vivía confortablemente a base de adular al rey. Y le dijo Aristipo:
-Si aprendieras a ser sumiso al rey, no tendrías que comer esa basura de lentejas. A lo que replicó Diógenes:
-Si hubieras tú aprendido a comer lentejas, no tendrías que adular al rey.
Feliz finde .
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Fabulas
martes 17 de enero de 2012
El Hermitage en el Museo del Prado
Hoy he tenido el placer de pasearme por el Museo del Prado para poder admirar esta exposición única y extraordinaria al tratarse de la primera vez que se muestra fuera del Hermitage una selección tan importante de sus colecciones.
El Museo del Prado nos muestra a través de ciento veinte obras la gran variedad y riqueza de las colecciones del museo ruso Hermitage -desde el siglo V a.C. hasta el siglo XX, pasando por valiosas piezas de arqueología, artes decorativas y los magníficos fondos de pintura, escultura y dibujo- que hacen de él uno de los primeros centros de arte del mundo.
Mi amiga Candi del blog Samarcanda ya nos hizo un excepcional post hablando de la exposición cuando se inauguró. Por tanto tampoco voy a ser exhaustiva.
Contemplar el arte en cualquiera de sus manifestaciones te dejan siempre en un estado de admiración permanente hacia sus autores. Recojo el orden que viene en el folleto de presentación de los cuadros más destacados de la muestra:
El San Sebastián de Tiziano, el Tañedor de Laúd de Caravaggio, el San Sebastián de Ribera, y el Almuerzo de Velázquez. También tendrán cabida dos obras de la importante colección de Rembrandt que atesora el Hermitage, Retrato de un estudioso y Caída de Haman. De su colección de dibujos, vienen obras de Durero, Rubens, Watteau e Ingres y, entre las esculturas, pueden destacarse el boceto en terracota de Bernini para el Éxtasis de Santa Teresa, y una de las obras maestras en mármol de Antonio Canova, la Magdalena penitente. La exposición cuenta también con notables ejemplos de las célebres colecciones de pintura impresionista y post-impresionista del museo ruso, en la que estarán representados Monet, Cézanne, Renoir, Gauguin y Matisse, éste último con dos obras, Juego de bolas y Conversación. De Picasso se incluyen tres lienzos, entre ellos Mujer sentada y Bebedora de absenta y completarán la selección dos obras rusas de la vanguardia abstracta, la Composición VI de Kandinsky y el misterioso Cuadrado negro de Malevich.
Un placer recorrer y quedarse extasiada ante los cuadros. El aforo es limitado por lo que puedes recorrer la exposición con cierta tranquilidad. Muy interesante la parte de la exposición que nos permite admirar las colecciones arqueológicas, como contemplar un peine con escena de batalla en oro del siglo IV a.C. y las obras de joyería siberiana que proceden de las colecciones de Pedro el Grande. En cuanto a los objetos de artes decorativas, se incluye la espada decorada con plata, rubíes y diamantes, donada al zar en el siglo XVIII por el embajador indio, y el bellísimo Vaso de flores en cristal de roca, oro y diamantes del joyero de la familia imperial, Carl Fabergé (1846)
No se pueden hacer fotos dentro del museo ni tan siquiera fuera de las salas lo que no sabía antes de hacer esta foto con el móvil antes de pasar a la exposición y me llamaron la atención. Es una de las escaleras del Hermitage.
Leer más y ver el video de la exposición
Pudimos tambien contemplar el sensacional cuadro de Pieter Bruegel el Viejo "El vino de la fiesta de San Martín " (1566-67) que estará expuesto hasta el 25 de Marzo de 2012
Unas fotos de los Alrededores
Iglesia de los Jerónimos
El Casón del Buen Retiro
Estátua de Goya
Hotel Ritz
Estátua de Velazquez
Hotel Palace
Fuente de Neptuno
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Mi día a día
sábado 14 de enero de 2012
Reflexiónes
Quiero compartir con vosotros estas reflexiones que acabo de recibir para este blog. Es un regalo de pensamientos sencillos y certeros de cara a plantearnos el año que empieza.
Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos. Por eso, no deberíamos tener miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.
Nos cuesta mucho entender que la vida, y el cómo vivirla, depende de nuestra actitud; el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de nuestra voluntad. Si no me gusta la vida que tengo, debería desarrollar las estrategias para cambiarla, pero esta en mi voluntad el hacerlo. Ser feliz es una decisión, no nos olvidemos de eso.
Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres
cosas:
-a aprender a amar
-a dejar huella
-a ser felices.
En esas tres cosas deberíamos trabajar todos los días; el tema es cómo hacerlo y creo que hay tres factores que nos pueden ayudar en estos puntos:
-Aprender a amar la responsabilidad como una instancia de crecimiento. El trabajo sea remunerado o no, dignifica el alma y el espíritu y nos hace bien en nuestra salud mental. Ahora, el significado del cansancio es visto como algo negativo de lo cual debemos deshacernos y no como el privilegio de estar cansados porque eso significa que estamos entregando lo mejor de nosotros. A esta tierra vinimos a cansarnos,....... para dormir tendremos siglos, pero después.
-Valorar la libertad como una forma de vencerme a mi mismo y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero. Quizás deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer y
decir que estamos felizmente agotados y así poder amar más y mejor.
-Desarrollo de la fuerza de voluntad.
Este es el tercer y último punto a cultivar. Ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones inmediatas en pos de cosas mejores y en pos de mi prójimo.
Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias, a los choferes de las autobuses, sonreir por lo menos una o varias veces al día. Querernos! Crear calidez dentro de nuestros hogares; y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida. Nuestras casas, independientemente de los recursos de cada uno, se están volviendo demasiado perfectas que hasta parece que nadie puede vivir adentro.
Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello. La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia espiritual.
Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a las charlas amables, a los juegos antiguos, a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa.
Valoremos la intimidad, el calor del hogar que es el amor dentro de nuestras familias. Si logramos trabajar en estos puntos -y yo me comprometo a intentarlo- habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o infeliz, no tiene que ver con los problemas que tengamos sino que con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca.
Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican. Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón. Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro.
Mamerto Menapace (Malabrigo, región del Chaco santafesino, hoy norte de la provincia de Santa Fe, 24 de enero de 1942 - ) es un monje y escritor argentino de cuentos y poesías, ensayos bíblicos, narraciones, reflexiones
Mi percepción a medida que envejezco es que no hay años malos. Hay años de fuertes aprendizajes y otros que son como un recreo, pero malos no son. Creo firmemente que la forma en que se debería evaluar un año tendría más que ver con cuánto fuimos capaces de amar, de perdonar, de reír, de aprender cosas nuevas, de haber desafiado nuestros egos y nuestros apegos. Por eso, no deberíamos tener miedo al sufrimiento ni al tan temido fracaso, porque ambos son sólo instancias de aprendizaje.
Nos cuesta mucho entender que la vida, y el cómo vivirla, depende de nuestra actitud; el cómo enganchamos con las cosas que no queremos, depende sólo del cultivo de nuestra voluntad. Si no me gusta la vida que tengo, debería desarrollar las estrategias para cambiarla, pero esta en mi voluntad el hacerlo. Ser feliz es una decisión, no nos olvidemos de eso.
Entonces, con estos criterios me preguntaba qué tenía que hacer yo para poder construir un buen año porque todos estamos en el camino de aprender todos los días a ser mejores y de entender que a esta vida vinimos a tres
cosas:
-a aprender a amar
-a dejar huella
-a ser felices.
En esas tres cosas deberíamos trabajar todos los días; el tema es cómo hacerlo y creo que hay tres factores que nos pueden ayudar en estos puntos:
-Aprender a amar la responsabilidad como una instancia de crecimiento. El trabajo sea remunerado o no, dignifica el alma y el espíritu y nos hace bien en nuestra salud mental. Ahora, el significado del cansancio es visto como algo negativo de lo cual debemos deshacernos y no como el privilegio de estar cansados porque eso significa que estamos entregando lo mejor de nosotros. A esta tierra vinimos a cansarnos,....... para dormir tendremos siglos, pero después.
-Valorar la libertad como una forma de vencerme a mi mismo y entender que ser libre no es hacer lo que yo quiero. Quizás deberíamos ejercer nuestra libertad haciendo lo que debemos con placer y
decir que estamos felizmente agotados y así poder amar más y mejor.
-Desarrollo de la fuerza de voluntad.
Este es el tercer y último punto a cultivar. Ese maravilloso talento de poder esperar, de postergar gratificaciones inmediatas en pos de cosas mejores y en pos de mi prójimo.
Hacernos cariño y tratarnos bien como país y como familia, saludarnos en los ascensores, saludar a los guardias, a los choferes de las autobuses, sonreir por lo menos una o varias veces al día. Querernos! Crear calidez dentro de nuestros hogares; y para eso tiene que haber olor a comida, cojines aplastados y hasta manchados, cierto desorden que acuse que ahí hay vida. Nuestras casas, independientemente de los recursos de cada uno, se están volviendo demasiado perfectas que hasta parece que nadie puede vivir adentro.
Tratemos de crecer en lo espiritual, cualquiera sea la visión de ello. La trascendencia y el darle sentido a lo que hacemos tiene que ver con la inteligencia espiritual.
Tratemos de dosificar la tecnología y demos paso a la conversación, a las charlas amables, a los juegos antiguos, a los encuentros familiares, a los encuentros con amigos, dentro de casa.
Valoremos la intimidad, el calor del hogar que es el amor dentro de nuestras familias. Si logramos trabajar en estos puntos -y yo me comprometo a intentarlo- habremos decretado ser felices, lo cual no nos exime de los problemas, pero nos hace entender que la única diferencia entre alguien feliz o infeliz, no tiene que ver con los problemas que tengamos sino que con la ACTITUD con la cual enfrentemos lo que nos toca.
Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican. Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón. Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro.
Mamerto Menapace (Malabrigo, región del Chaco santafesino, hoy norte de la provincia de Santa Fe, 24 de enero de 1942 - ) es un monje y escritor argentino de cuentos y poesías, ensayos bíblicos, narraciones, reflexiones
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Para reflexionar
miércoles 11 de enero de 2012
Cumpleblog de T.O.P 3 años en antena
Este blog que nació con vocación de transmitir algunos de mis valores a los nietos, algo de la cotidianeidad de nuestros días, los cuentos, la sensillez de compartir sus trabajos y logros, cumple tres años.
Casi no me lo creo, parece que fue ayer cuando escribí en la cabecera del mismo la cita de Saint-Exupéry de su libro "El Principito":
“El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante”.
Pensamientos y valores dedicados especialmente a mis nietos porque mi vida empezó con sus padres y desea tener continuidad en ellos porque son mis más hermosas rosas...
Otro año más quiero agradeceros a todos los que me leéis vuestros comentarios y a los que pasáis de puntillas vuestras visitas. Gracias a tod@s por estar y por vuestro cariño.
Comparto esta cita que la tengo en el slide y que encierra mucho de lo que siento y he vivido como experiencia vital:
Casi no me lo creo, parece que fue ayer cuando escribí en la cabecera del mismo la cita de Saint-Exupéry de su libro "El Principito":
“El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante”.
Pensamientos y valores dedicados especialmente a mis nietos porque mi vida empezó con sus padres y desea tener continuidad en ellos porque son mis más hermosas rosas...
Otro año más quiero agradeceros a todos los que me leéis vuestros comentarios y a los que pasáis de puntillas vuestras visitas. Gracias a tod@s por estar y por vuestro cariño.
Comparto esta cita que la tengo en el slide y que encierra mucho de lo que siento y he vivido como experiencia vital:
"Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida.
Sin embargo... en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño,
perdurará siempre la huella del camino enseñado. "
Rabino Edy Kaufman
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Reconocimiento
domingo 8 de enero de 2012
Las fiestas han terminado: Fum Fum Fum
No podía faltar el resumen de estas fiestas, que estuvieron marcadas por el trasiego de idas y venidas de unos y otros y algún viaje. Nosotros estuvimos por el Norte paseando entre Bilbao y Santander.
Con la comida de hoy nuestros días vuelven a la rutina. La rutina dicen los expertos que mata, pero bendita rutina si dentro de ella encontramos momentos de diversión.
Con tanto trasiego uno no sabe ni el día en que vive. Mi madre de 90 años la mujer decía que estaba agotada de tanto ajetreo y que estaba deseando volver a la normalidad.
¡Hasta las alegrías tienen su límite!.
Las casas parecían pistas de patinaje con el menú y el turrón por todos los lados. Árboles de Navidad desmoñados, bolas rodando y hasta los Reyes Magos estaban deseando volver a sus cajas aburridos de tanto sobo. A mi pobre San José le partieron la vara y el Niño acabo en una estantería fuera de la cuna.
Y de la recogida mejor no hablar.
Damos los festejos por terminados y Cada mochuelo con su olivo. Ahora iremos encantados a recogerlos con la merienda al Cole, que es una tarea muy satisfactoria.
Qué tendrán los niños que a veces nos cansan pero apenas dejan la casa ya se les está echando de menos.
Os dejo la figurita del roscón que le toco al abuelo y es toda un premonición. Espero que el 2012 arranque muchas sonrisas y que sepamos disfutar de las pequeñas alegrías que nos deja el día día.
Escalante
O sea este año ha sido más movidito que otros años porque la familia crece y hemos aumentado en número y cada cual en lugares diferentes. Pero han sido unos dias muy familiares compartiendo a los nietos con unos y otros, pasando buenos ratos con sus juegos, exhibiciones de villancicos, disfraces y regalos.Con tanto trasiego uno no sabe ni el día en que vive. Mi madre de 90 años la mujer decía que estaba agotada de tanto ajetreo y que estaba deseando volver a la normalidad.
¡Hasta las alegrías tienen su límite!.
Las casas parecían pistas de patinaje con el menú y el turrón por todos los lados. Árboles de Navidad desmoñados, bolas rodando y hasta los Reyes Magos estaban deseando volver a sus cajas aburridos de tanto sobo. A mi pobre San José le partieron la vara y el Niño acabo en una estantería fuera de la cuna.
Y de la recogida mejor no hablar.
Tan entusiasmada estaba recogiendo que he regalado mis pocos tiestos a mis consuegros para que los planten en su jardín. Me ha dado por pensar que las plantas en los tiestos se deben sentir como nosotros cuando nos aprieta el zapato.
Tuvimos ocasión de ver con los chicos la peli del Gato con Botas. Les gustó mucho, disfutaron lo suyo y nosotros con ellos por supuesto.Damos los festejos por terminados y Cada mochuelo con su olivo. Ahora iremos encantados a recogerlos con la merienda al Cole, que es una tarea muy satisfactoria.
Qué tendrán los niños que a veces nos cansan pero apenas dejan la casa ya se les está echando de menos.
Os dejo la figurita del roscón que le toco al abuelo y es toda un premonición. Espero que el 2012 arranque muchas sonrisas y que sepamos disfutar de las pequeñas alegrías que nos deja el día día.
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