"La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo." Isadora Duncan

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas

"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela." Albert Einstein

martes, 18 de septiembre de 2012

Adios al verano


El verano para mi es sinónimo de vacaciones, tiempo libre, paseos, excursiones, disfrutar de espacios abiertos, alegría y vida saludable sin las restricciones que imponen el frío o la lluvia
Y todo esto se acaba ya fuera de la fecha del calendario oficial, y  me lo indica el cierre de las piscinas, por. eso hemos aprovechado el domingo en la familia para darnos el último baño.
Los críos como abejas han barruntado que se les acababan los saltos del tobogán, y estaban revolucionados queriendo aprovechar al máximo las delicias del agua que estaba más bien fresquita.
Cuando mis hijos eran pequeños siempre he vivido este momento y el inicio de curso con cierta nostalgia. El otoño no me sienta muy bien y despedirme del verano me sigue costando lo suyo. Me consuelo pensando en que aún quedan días soleados antes de encasquetarme los incómodos jerseys, medias y abrigos. Con solo pensarlo ya tengo escalofríos.

Os dejo un par de anécdotas veraniegas que han servido para deleite, disfrute y risas del personal.
Cuando ya estábamos recogiendo los rezagados entre ellos yo que me quedé hasta el final con uno de los hijos porque el resto se marchó antes (inclusive el marido a ver un partido de baloncesto) comencé a ponerme la ropa encima del bañador. Cuando fui a ponerme los pantalones éstos no aparecían por ningún sitio. Me los han quitado como la bici del nieto.
Ahí estaba yo en el césped de la piscina con cara de no saber que hacer.
Me puse el bañador de mi yerno que era de cuadros azules con la camisa mía de cuadros morados y rosas y la chanclas. Un poema vamos.

Así no podía entrar en casa porque fijo que me iba a encontrar con todos los vecinos que pensarían que se me había ido la olla y tampoco estaba para dar explicaciones. Así que llamé al marido para decirle que al llegar a casa le llamaría y que me bajara unos pantalones para cambiarme en el coche sobre la marcha. Me decía mi hija que más da mamá. Que más da no, con esas pintas a las 9 de la noche. Si por lo menos hubiese tenido 20 años menos igual hasta me habría gustado lucirme de esa con esa guisa.
Aparecieron en la bolsa de uno de mis hijos que se lo llevó a casa con la excusa que alguien las había metido, vaya Ud. a saber, yo desde luego no.
Poco antes habíamos estado buscando las gafas del nieto mayor por toda la piscina y que un alma caritativa entregó en objetos perdidos.


Y la mejor de todo fue que en unos de los días en los que llevamos a los chicos a la nueva “Playa de Madrid” (entiéndase chorros de agua), cuando nos trajeron las tumbonas y la sombrilla aquí la menda se quitó los pantalones y no llevaba bañador. Reflejos condicionados a tope. ¿Qué se hace cuando traen las tumbonas? Menos mal que reaccioné y como un rayo me los subí sin que al parecer nadie se dio cuenta. Cosas que pasan….
Y que el buen humor no falte aunque pasemos frío los próximos meses que esperemos traigan algo bueno también.

8 comentarios:

  1. Hola katy!!!

    me ha sacado una sonrisa... esas son las anécdotas que se deben recordar, igual y sonreír trae un poquito de calor para aquellas épocas de frío que se vienen :P

    saludos!!

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    1. Bueno la risa ha sido generalizada. Mi encima de reírse me decía que era presumida. ¿Presumida yo? Parecía un autentico espantapájaros jajaja.
      Bss

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  2. Espero que no estuvieras en pelotilla picada... aunque te advierto que en algunas playas de España eso ya ni asusta al personal, jijij. Me parece a mí que os ha seguido un duendecillo que ha intentado tomarte el pelo en todo mo0mento. Primero los pantalones, luego la bici, después las gafas y por úlktimo un despiste... Me da a mí que no quieres que llegue el invierno y por eso te han pasado tantas cosas de repente.
    Besitos

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    1. Pues hasta ahí no. Menos más que era pronto y no había casi nadie y eran negros, pero pero por un momento casi me da algo.
      Y si realmente todo seguido. Pero las cosas ocurren y no pasa nada. Cuando les digo a las nietas que sus bañadores parecen braguitas ponen el grito en el cielo y solo tienen 4 y 6 años. Menos mal que van a lo suyo.
      Bss

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  3. Madame, me tiene aquí partiéndome de risa al imaginar la embarazosa escena. Pero usted sale con la mayor elegancia del trance más apurado, eso seguro.

    Buenas noches

    Bisous

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    1. Pues si madame salí como pude. El primero fue peor:-) Lo acepto, ya no tenía remedio.
      Bisous y buenas noches.

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  4. buenos días, Katy,,jajajajaja! me has hecho reír con la última anécdota!.
    Nos pasamos el día haciendo actos reflejos de hábitos.
    No obstante, respecto a la primera, estoy de acuerdo con tu hija:-). Yo he llegado a salir en vacaciones hasta en pijama, tal cual, por el camping, a las tantas de la mañana, eso sí, para ir al servicio:-).

    Besos.

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    1. Y yo guapìta pero con 30 años menos. A lo mejor lo hacía encantada y todo:-) Pero a mis años jajaja iba a ser un poco fuerte.
      Pero si no hay otra posibilidad...
      Bss y gracias por pasarte.

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Bienvenido. Gracias por tus palabras , las disfruto a tope y además aprendo.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry