"La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo." Isadora Duncan

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas

Te quiero

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"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela." Albert Einstein

martes, 3 de marzo de 2009

El rey Nabetse


Hace muchos siglos en un país lejano llamado Raygam reinaba un rey muy justo. Amaba a su pueblo y su pueblo que le amaba también. La gente vivía feliz, había trabajo y bajo su mandato prosperaron todos sus habitantes. Nabetse estaba tan ocupado en reinar y en hacerlo bien que se le olvidó enamorarse y ya había cumplido los 30 años. Un buen día decidió casarse y se fijó en una chica que trabajaba en el palacio como pintora de la familia real. Pintaba bellos cuadros y era además delicada y hermosa. No se o pensó más y las nupcias se celebraron en primavera. Vieron señores y reyes de otros reinos a festejar el acontecimiento y todo el pueblo fue invitado al banquete . Al fin Nabetse se había casado con Anele que daría un heredero a la corona.
Al año siguiente el rey anunció la buena nueva, para Agosto nacería el primer hijo, futuro heredero o heredera del Reino. Llegó el gran día y la alegría fue inmensa. No solo había nacido el heredero sino tres niños. Nabetse y Anele habían sido padres de trillizos. Tres hermosos varones que llamaron Melchor, Gaspar y Baltazar. Buenos chicos, estudiosos y trabajadores que crecieron bajo la atenta mirada de sus padres y les llenaron de felicidad.
Al cumplir los tres 17 años el rey tenía que pensar quie iba a ser el futuro heredero. Como en todo los reinos el mayor es que el hereda la corona, y aquí los tres tenían los mismos años. El rey que era muy justo y tenía ganada esa fama, porque jamás durante su reinado se cometió injusticia alguna no pòdia serlo menos ahora.Esta sería la decisión más importante de su vida. En sueños tuvo una gran idea. Les pediría a cada uno que describieran su ciudad ideal sin decirles el motivo de tal petición y con las respuestas decidiría quien merecería ser el heredero.
Así se lo comunicó a sus hijos durante el desayuno: “Chicos, cada uno va a decirme cual es su ciudad ideal en dónde todo el mundo pueda ser feliz. Os doy un mes de plazo para que tengáis tiempo de pensároslo”
“Muy bien padre así lo haremos” respondieron contentos pensando que era un nuevo juego que se le había ocurrido a su padre y accedieron gustosos a participar en el.
Llegado el momento Nabetse les convocó en la sala del reino junto a Anele para a que expresaran sus ideas delante de ellos y de sus consejeros.
Melchor empezó así su relato:
Padre estuve meditando durante muchas horas y llegué a la conclusión de que mi ideal de pueblo tiene que ser sobre todo limpio. Por eso nuestra ciudad no me acaba de gustar, porque no luce todo lo limpio que debería.

Las casas deben estar arregladas, pintadas y rodeadas de jardines por fuera y por dentro sin una mota de polvo. Las calles relucientes sin ninguna suciedad,deben parecer espejos. Las personas ha de vestir túnicas blancas , aseadas y peinadas. No se ha de comer en lugares públicos ni que entre ganado alguno, ni animales por el pueblo.
Muy bien hijo, veo que tu pueblo ideal brilla casi como el sol de reluciente.
Gaspar empezó comentando que su pueblo ideal era un pueblo de personas cultas. Su pueblo ideal estaba lleno de bibliotecas, librerías, quioscos de periódicos. También sus habitantes tenían que dedicarse a la enseñanza. Construiría escuelas, institutos, colegios y todos sabrían leer y escribir.
Muy bien hijo. Es una bonita idea la de aprender cada día más.
Le llegó el turno a Baltazar.
Padre, por más que me he estrujado el cerebro no tengo ningún pueblo ideal.
Mi pueblo es un pueblo en dónde la gente sea feliz. Que los niños correteen por las calles, tengan parques y juguetes y si tiran papeles que los mayores les enseñen a recogerlos. Que haya escuelas en donde puedan aprender a respetar, que las casas estén decentes pero sobre todo que las personas puedan elegir lo que quieran y les guste para ellas. Que vivan de su trabajo y compartan para que nadie pase necesidad.
Tal vez padre ese pueblo no existe pero puede llegar a existir en un futuro. Mientras padre me gusta vivir en mi ciudad, en tu reino.
El padre los felicitó a los tres, después de que éstos convencidos de haberlo hecho genial abandonaron el salón del trono pensando que el juego había terminado. En su corazón Nabetse ya había elegido. Su hijo Baltazar sería su sucesor. No tenía un pueblo ideal porque el pueblo lo hacían sus gentes y no las casas ni las calles. Los otros se habían quedado en lo aparente y bonito, pero Baltazar se fijo en el corazón de sus habitantes, en las personas. Que estas fueran felices como el lo era en Raygam.
Tal vez tiempo después estos trillizos cuando tuvieron sus propios reinos separados, siguieran una Estrella y tal vez sean nuestros queridos Reyes Magos, al menos en el nombre si que lo eran
Cada año Melchor, Gaspar y Baltazar son la esperanza y la ilusión de millones de niños en el mundo, como Baltazar se lo había comentado a su padre cuando hablo de su ciudad ideal.
Katy 1980

1 comentario:

Bienvenido. Gracias por tus palabras , las disfruto a tope y además aprendo.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry