"La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo." Isadora Duncan

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas

Te quiero

Te quiero

"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela." Albert Einstein

sábado, 19 de noviembre de 2011

El mago Merlín


Hace muchísimos años, cuando Inglaterra no era más que un puñado de reinos que batallaban entre sí, vino al mundo Arturo, hijo del rey Uther.
La madre del niño murió al poco de nacer éste, y el padre se lo entregó al mago Merlín con el fin de que lo educara. El mago Merlín decidió llevar al pequeño al castillo de un noble, quien, además, tenía un hijo de corta edad llamado Kay. Para garantizar la seguridad del príncipe Arturo, Merlín no descubrió sus orígenes.
Cada día Merlín explicaba al pequeño Arturo todas las ciencias conocidas y, como era mago, incluso le enseñaba algunas cosas de las ciencias del futuro y ciertas fórmulas mágicas.
Los años fueron pasando y el rey Uther murió sin que nadie le conociera descendencia. Los nobles acudieron a Merlín para encontrar al monarca sucesor. Merlín hizo aparecer sobre una roca una espada firmemente clavada a un yunque de hierro, con una leyenda que decía:
“Esta es la espada Excalibur. Quien consiga sacarla de este yunque, será rey de Inglaterra”
Los nobles probaron fortuna pero, a pesar de todos sus esfuerzos, no consiguieron mover la espada ni un milímetro. Arturo y Kay, que eran ya dos apuestos muchachos, habían ido a la ciudad para asistir a un torneo en el que Kay pensaba participar.
Cuando ya se aproximaba la hora, Arturo se dio cuenta de que había olvidado la espada de Kay en la posada. Salió corriendo a toda velocidad, pero cuando llegó allí, la puerta estaba cerrada.
Arturo no sabía qué hacer. Sin espada, Kay no podría participar en el torneo. En su desesperación, miró alrededor y descubrió la espada Excalibur. Acercándose a la roca, tiró del arma. En ese momento un rayo de luz blanca descendió sobre él y Arturo extrajo la espada sin encontrar la menor resistencia. Corrió hasta Kay y se la ofreció. Kay se extrañó al ver que no era su espada.
Arturo le explicó lo ocurrido. Kay vio la inscripción de “Excalibur” en la espada y se lo hizo saber a su padre. Éste ordenó a Arturo que la volviera a colocar en su lugar. Todos los nobles intentaron sacarla de nuevo, pero ninguno lo consiguió. Entonces Arturo tomó la empuñadura entre sus manos. Sobre su cabeza volvió a descender un rayo de luz blanca y Arturo extrajo la espada sin el menor esfuerzo.
Todos admitieron que aquel muchachito sin ningún título conocido debía llevar la corona de Inglaterra, y desfilaron ante su trono, jurándole fidelidad. Merlín, pensando que Arturo ya no le necesitaba, se retiró a su morada.
Pero no había transcurrido mucho tiempo cuando algunos nobles se alzaron en armas contra el rey Arturo. Merlín proclamó que Arturo era hijo del rey Uther, por lo que era rey legítimo. Pero los nobles siguieron en guerra hasta que, al fin, fueron derrotados gracias al valor de Arturo, ayudado por la magia de Merlín.
Para evitar que lo ocurrido volviera a repetirse, Arturo creó la "Tabla Redonda", que estaba formada por todos los nobles leales al reino. Luego se casó con la princesa Ginebra, a lo que siguieron años de prosperidad y felicidad tanto para Inglaterra como para Arturo.
“Ya puedes seguir reinando sin necesidad de mis consejos -le dijo Merlín a Arturo. Continúa siendo un rey justo y el futuro hablará de ti"

16 comentarios:

  1. Preciosa leyenda, mil veces llevada al cine. Yo creo que he visto todas las versiones. Simplemente me encanta.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Me gustan mucho estas leyendas, sobre todo esta de Merlín, Arturo y la Tabla redonda,
    veo todas las películas aunque las haya vsito
    mil veces.
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. Cierto Javier, la espada incrustada en la piedra y la luz,una escena inolvidable, además de la moraleja final
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Y yo, por eso al hacerle la foto al mago Merlín pensé en publicar la leyenda. A mis nietos les encanta la historia.
    Bss Contrapunto

    ResponderEliminar
  5. Gracias por una lectura con ensueños, para este placido domingo que estoy disfrutando.

    Me llevas a tiempos remtos cuando ley sobre esta leyenda.

    Luego los avances tecnologicos la llevaron al cine, y en variadisimas versiones.

    Pero el encanto de duende.....siempre prevalece.

    Cariños.

    ResponderEliminar
  6. Ya lo creo Abu, yo recuerdo alguas ilustraciones sencillitas en los libtros de mi niñez y eso es imborrable. Pero también me admiran las grandes realizaciones de hoy.
    Bss

    ResponderEliminar
  7. Un buen cuento para una tarde lluviosa de domingo. Un abrazo

    ResponderEliminar
  8. Hola chelo, sobre todo nos lleva de la mano, de vuelta a la infancia.
    Bss y feliz semana

    ResponderEliminar
  9. Pero por allí apareció
    el joven Lancelot
    que a Ginebra encandiló
    y la historia de otra forma continuó.
    Y colorín colorado...
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  10. Me gusta esta parte de Escalibur:) Y lo que le dice Merlin como testamento.
    " Continúa siendo un rey justo y el futuro hablará de ti"
    Un abrazo y feliz semana

    ResponderEliminar
  11. Hola Katy: es muy hermosa la historia del rey Arturo y su espada, tantas veces llevada al cine. Por cierto me has hecho reír hoy por segunda vez, ja-ja; resulta que como Arturo se casó con Ginebra de ahí les debe venir a los ingleses la pasión por esta bebida (preguntar a la reina madre, ja,ja). Un abrazo

    ResponderEliminar
  12. Una historia hermosa y conocida, Y yo tengo la culpa que se casar con Ginebra:) Eres ocurrente Rafa jajaja. No había reparado en ello. Lo mio es la espada.Muy bueno.
    Un abrazo y feliz semana

    ResponderEliminar
  13. Estaría bien que esos magos enseñaran hoy en día a hacer las cosas de forma correcta... Beso

    ResponderEliminar
  14. Me parece Tere que no hay magos y si queda alguno con estas modernidades se les ha esfumadola magia.
    Bss

    ResponderEliminar
  15. La primera vez que supe de esto yo era un niño y lo vi a través de los ojos de Walt Disney. Es una gran historia (en algunos momentos puede recordar a la cenicienta) y entre otras cosas enseña a ser humildes y que sigamos creyendo en lo que es justo.
    Un beso

    ResponderEliminar
  16. Es la enseñanza que yo he sacado de ella, el sentido de la justicia.
    Bss Fernando

    ResponderEliminar

Bienvenido. Gracias por tus palabras , las disfruto a tope y además aprendo.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry