"La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo." Isadora Duncan

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas

"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela." Albert Einstein

lunes, 23 de enero de 2012

¿Cómo utilizamos las palabras?

Paso bastante tiempo últimamente llevada por las circunstancias en salas de espera y ello ha dado lugar a esta reflexión.
Escuchar hablar a la gente  ( a voces) que no conoces te hace no involucrarte en sus historias personales y estar un poco más pendiente y atenta de lo normal a los comentarios que escuchas en general.
Hace algunos años tuve la oportunidad de asistir a un curso de Control Mental  (ya lo he comentado alguna vez) en dónde entre otras cosas te enseñan cómo las palabras conforman nuestra mente (cuando repite muchas veces una palabra el subconsciente termina por identificarse con ella)
Mi asombro viene de que la palabra que más he escuchado en estos días en boca de la gente era “odio” para expresar disgusto malestar o desagrado por algo, cuando en realidad esta palabra es el reflejo de uno de los sentimientos más destructivos que hay. «El odio es una pasión ciega y arraigada en el corazón viciado por el capricho, por la envidia, por las pasiones; un afecto que en ningún caso deja de ser bajo e indigno de un ánimo honrado y generoso. El odio es el padre de la envidia y del resentimiento. Odio a todo el que es diferente a mí, o al que no piense como yo y no es más que una forma de expresar temor.
(Sinónimos: animadversión, animosidad, antipatía, inquina, repugnancia, repulsa, manía, rechazo, aborrecimiento, ojeriza, tirria, rabia, fobia, rencor, saña, malquerencia…)
A lo que iba, la gente utiliza esta palabra con una frivolidad y naturalidad increíbles, como un comodín, porque nuestro lenguaje se ha vuelto muy pobre en expresiones.
El que no odia la verdura, odia la música, el que no el ruido de los coches, el griterío de los niños, los petardos, a la nieve, al viento, a la lluvia, a las compras, los belenes, las campanadas, el metro, las aglomeraciones, el circo, las verbenas, las luces, los villancicos, la Tele, el cine, a la Belén Esteban, a los Reyes y a toda la monarquía, a las modelos, a los de derechas, a los de izquierdas, la ropa de vestir, a piercing, al fútbol, al avión, a los rojos, a los verdes, a los cristianos, a los judíos, a los americanos, a la familia, a los gays, las comidas, el turrón, al cordero, a los padres, a alguno de los amigos hermanos, a la exmujer, al amante, al que se manifiesta, al que se queda en casa y al “sursum corda”.
Ante esta palabra “Odio ” dicha por buenas personas se queda uno pensativo, ya que después de escucharles los argumentos todos te desean Feliz Año Nuevo y se les llena la boca de paz para los días venideros, sentimientos por otra parte en las que no cabe la palabra odio bajo ningún concepto.
Mi pregunta sería: Cuando utilizamos esta palabra con tanta frecuencia ¿que es lo queremos expresar con ella en realidad? ¿Refleja acaso nuestro sentir?
Tal vez deberíamos modificar un poco nuestro lenguaje tan rico en expresiones y utilizar otras palabras que tenemos en el diccionario como podrían ser:
Me disgusta, no me gusta, es desagradable, me resulta fastidioso, es una molestia, me da asco, (Está asqueroso como dicen los niños) es repugnante, feo, repelente, detestable, antipático, pésimo, indigesto, etc.
He escogido esta palabra por repetida, pero hay otras muchas que igualmente son desacertadas a la hora de emplearlas y dan lugar a equivocaciones, porque no reflejan nuestros verdaderos sentimientos.

¡Odio odiar! ¿Para qué odiar si puedo amar?

12 comentarios:

  1. Como tu bien dices para qe odiar si se puede amaro llorar en lgar de reir. un abrazo

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  2. Cierto; el odio es una pócima que sólo envenena a quien lo maneja y nunca a la persona odiada. Y lo molesto que es tener que tragarte las bilis de los demás cuando hablan sin pudor en público.

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  3. Hola Katy: si acaso sólo se puede odiar al propio odio. Tienes toda la razón; pienso que quizás suceda porque cada vez utilizamos menos palabras para relacionarnos, lo cual es una pobreza según bien dices. Me ha gustado mucho. Un abrazo.

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  4. Me gusta esta reflexión.
    Yo creo que no tratamos de transmitir odio del de "verdad", simplemente nos hemos acostumbrado a exagerar muchos sentimientos.
    Ahora el paso es buscar una palabra que sea todavía más "fuerte".
    Un abrazo.

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  5. Hola Katy; Estoy de acuerdo con Javier. Para mi se trata ms de una exageracion o traduccion del I hate que se utiliza mucho en ingls para todo (personas, guisantes o trastos). En cualquier caso, deberiamos medir bastante cono decimos las cosas y en que contexto lo hacemos.
    Un beso

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  6. Hola Chus, llevas razón es una palabra que no debería banalizar.
    Bss

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  7. Pues si, llevas razón no es agradable escuchar el veneno de los demás.
    Bss

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  8. Eso es lo que quería destacar Rafa, pobreza de lenguaje, porque para expresar el "odio" real ya no hay palabra,
    Un abrazo

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  9. Eso es lo que digo Javier. Para decir que detestas algo no hace falta utilizar esta poalabra "odiosa" valga la redundancia.Odio a la profe, a la sopa, o al invierno.
    Un ABRAZO

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  10. Es cierto el "I hate" se utiliza poara todo, pero nuestro idioma es muy rico y tiene muchas palabras alternativas, de las que cito en el post.
    Constato que cada vez hablamos peor.
    Bss

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  11. Y te doy la rzón, pero parece que algunos se empeñan en que nos matemos todo el día y si es con armas (que lucran a unos pocos) mucho mejor.
    Besos

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  12. Buenas noches Carmen, con lo rico que es nuestro idioma y que poco lo utilizamos correctamente. Me he dado cuenta que cada vez hablamos peor.
    Bss

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Bienvenido. Gracias por tus palabras , las disfruto a tope y además aprendo.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry