"La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo." Isadora Duncan

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas

"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela." Albert Einstein

sábado, 12 de octubre de 2013

Metáfora


Una metáfora algo difícil de entender para un niño, pero no está escrito para niños. Hay que saber volar... Aspirar a más aunque siempre corramos riesgos.

...Y cuando se hizo grande, su padre le dijo:
-Hijo mío, no todos nacen con alas. Y si bien es cierto que no tienes obligación de volar, opino que sería penoso que te limitaras a caminar teniendo las alas que el buen Dios te ha dado.
-Pero yo no sé volar – contestó el hijo.
-Ven – dijo el padre.
Lo tomó de la mano y caminando lo llevó al borde del abismo en la montaña.
-Ves hijo, este es el vacío. Cuando quieras podrás volar. Sólo debes pararte aquí, respirar profundo, y saltar al abismo. Una vez en el aire extenderás las alas y volarás...
El hijo dudó.
-¿Y si me caigo?
-Aunque te caigas no morirás, sólo algunos machucones que harán más fuerte para el siguiente intento –contestó el padre.
El hijo volvió al pueblo, a sus amigos, a sus pares, a sus compañeros con los que había caminado toda su vida.
Los más pequeños de mente dijeron:
-¿Estás loco?
-¿Para qué?
-Tu padre está delirando...
-¿Qué vas a buscar volando?
-¿Por qué no te dejas de pavadas?
-Y además, ¿quién necesita?
Los más lúcidos también sentían miedo:
-¿Será cierto?
-¿No será peligroso?
-¿Por qué no empiezas despacio?
-En todo caso, prueba a tirarte desde una escalera.
-...O desde la copa de un árbol, pero... ¿desde la cima?
El joven escuchó el consejo de quienes lo querían.
Subió a la copa de un árbol y con coraje saltó...
Desplegó sus alas.
Las agitó en el aire con todas sus fuerzas... pero igual... se precipitó a tierra...
Con un gran chichón en la frente se cruzó con su padre:
-¡Me mentiste! No puedo volar. Probé, y ¡mira el golpe que me di!. No soy como tú. Mis alas son de adorno... – lloriqueó.
-Hijo mío – dijo el padre – Para volar hay que crear el espacio de aire libre necesario para que las alas se desplieguen.
Es como tirarse en un paracaídas... necesitas cierta altura antes de saltar.
Para aprender a volar siempre hay que empezar corriendo un riesgo.
Si uno no quiere correr riesgos, lo mejor será resignarse y seguir caminando como siempre.

Jorge Bucay



Otros post de Bucay  en el blog de Pasitos Cortos
Amarse con los ojos abiertos
La princesa busca marido
Tenemos tantas cosas que aprender
Para poner en práctica
El cuento de Latiff
Me gustaría ser...

Todos me han llegado via e-mail Aunque soy asidua de la revista psicología positiva Mente Sana
que edita Jorge Bucay. (Médico y terapeuta gestáltico)

14 comentarios:

  1. Es tan fácil seguir como siempre..., sin correr riesgos...
    Pero el precio es muy alto, aunque quizá el que no quiere correr riesgos nunca conocerá el beneficio de lo nuevo. :)
    Un abrazo.

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    1. Esto de correr riesgos no nos va mucho. Practicamos el "mejor pájaro en mano que ciento volando" Quedamos estancados, paralizados. Al menos que los que nos sigan sean capaces de mejorarnos.
      Un abrazo

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  2. Caprichicos para el alma. Muchas gracias amiga por recordarmelo, yo lo ley y esta en el blog, pero por mucho que se lea, da pie a seguir haciendolo, siempre se saca algo que logra animar al alma.
    Que tengas un buen dia a dia.
    Cuidate mucho amiga.
    Un abrazo.

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    1. Soy una forofa de Bucay, me parece un hombre sabio y las cosas que dice y cuenta son aplicables a nuestro día a día si así lo deseamos.
      Bss Fina.
      Me ha dado mucha alegría leerte

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  3. Hola Katy: dicen que quien no se arriesga no cruza la mar. Pienso que hay que atreverse a cruzar, pero con un buen salvavidas. Un abrazo.

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    1. Si hay que arriesgar en la vida pero no poner toda la carne en el asador, ni jugárselo todo a un número. Un buen salvavidas es sin duda una buena solución.
      Un abrazo y buena semana

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  4. Pues caminar también es otra opción, madame. Puede llegarse muy lejos solo con los pies. A veces pensamos que necesitamos más cosas de las que realmente precisamos para llegar lejos, y nos pasamos la vida esperando a reunirlas, sin movernos nunca.

    Feliz comienzo de semana

    Bisous

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    1. Pero caminando también se puede arriesgar. No es mismo llanear que subir una cuesta, o saltar al vacío.
      Ud. mismo lo ha dicho "Hay quien ni¡o se mueve nunca" conozco casos así y luego te dicen que tú has tenido suerte.
      Bisous y buena semana

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  5. Buena lectura nos has regalado.
    Cuan cierto la necesidad de saber buscar el espacio que nos permita desplegarnos, y eso a todas las edades!!!!

    Cariños y buena semana

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    1. A todas las edades, cada cual sin hacer locuras. Pero si un esfuerzo de superación.
      Bss y una buena semana que será primaveral:-)

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  6. Bueno Katy hay que pensar las cosas y a veces el riesgo no es bueno.
    Hay que hacer las cosas con un poco de seguridad.
    Cuando queremos aprender algo hay que tener constancia y poco a poco lo conseguimos pero eso a que no sepamos lo que nos puede pasar, lo veo un poco peligroso.
    Bastante interesante tu entrada
    Un fuerte abrazo y hasta pronto.

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    1. Un riesgo controlado porque lo que no es bueno a mi parecer el inmovilismo y el miedo que es paralizante. LO que tampoco vamos hacer es tiranos desde un 8º piso.
      Bss

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  7. Es cierto....Para " volar" siempre hay que correr un riesgo.Es inevitable.
    Es preferible correr riesgos que quedar estático e inmóvil.
    Como el agua de los ríos que sigue su curso ...aún tropezando con piedras y malezas.
    Me gustó!
    Abrazo.

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    1. No nos queda otra. Hasta respirar es un riesgo. Caminar, comprar, cocinar. Cada día arriesgamos sin darnos cuenta. Lo difícil es asumir riesgos:-)
      Bss

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Bienvenido. Gracias por tus palabras , las disfruto a tope y además aprendo.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry