"La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo." Isadora Duncan

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas

Te quiero

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"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela." Albert Einstein

lunes, 21 de septiembre de 2009

En busca de la sábana perdida.


He estado reflexionando sobre las cosas que se nos pierden a diario en la casa y parecen de chiste.
Me puse a pensar acerca de esto a raíz de la llamada de mi hermana que se le había perdido nada más y nada menos que una funda de edredón y la sabana bajera a juego. ¿Cómo puede desaparecer esto en una casa? (Lleva cuatro días buscando y aún no las ha encontrado) Y me río cuando le digo que esto le ocurre porque se está haciendo mayor.
Solemos asociar estas pequeñas pérdidas o despistes con los preludios de la vejez. sin tener en cuenta que el buscar y revolver para encontrar algunos objetos es lo normal entre todo el abanico de edades.
Confieso que experimento frecuentemente estos extravíos con las cosas de uso cotidiano y sin ser para nada desordenada, asi que tengo mis enfados momentáneos conmigo misma al no encontrar las llaves, el móvil, los pendientes, el reloj, el monedero y hasta mi bolso a veces con lo que abulta es objeto de búsqueda.
El que me trae de cabeza con más frecuencia es el monedero cuando voy a salir , tengo que localizarlo casi siempre y es un peregrinar por lestanterías, mesillas, cajones o en mis bolsos. Hace algún tiempo desapareció nada más subir de la compra y me dije: “Me lo han robado seguro”, y lo encontré una semana después dentro del congelador. Aún no he averiguado como llegó hasta allí.
Las pobres zapatillas de estar en casa es otro de mis favoritos en la busca y captura, pueden estar en la terraza, cerca del ordenador o en cualquier rincón, porque tengo la manía de andar descalza y a saber dónde me las habré quitado.
Hace días que “perdí “una tableta de chocolate con almendras que me regalaron y después de rebuscar en mil sitios lo encontré en el frigorífico, lugar dónde estaba desde el primer momento delante de mis narices y en dónde antes había mirado varias veces sin ver.. .
La semana pasada uno de los nietos se tuvo que ir en bañador a su casa porque había perdido sus pantalones, lo encontré días después ordenando la caja en la que guardan sus zapatillas.
Desde ayer sin ir más lejos echo de menos una jarra para servir el chocolate que aún sigo intentando localizar y recuerdo haber llegado a buscar algo tan inverosímil como el cubo y la fregona y todo por cambiarlo momentáneamente de sitio.
Tendría que aplicar siempre el refrán que con su sabiduría habitual aconseja: “Un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio”
Capítulo aparte es el de los despistes. Cosas que hago por rutina evitan que centre mi atención conscientemente en ellas , como pueden ser tirar alguna que otra cucharilla a la basura, ir y venir por la casa como una autómata sin acordarme de lo que he ido a buscar, pasarme de mi parada de autobús o del metro, dejar el coche en una gran superficie sin tener ni idea en dónde lo he aparcado etc.
El colmo de mis despistes se da cuando intento localizar mis gafas de ver, o no las encuentro porque no veo nada o simplemente las llevo puestas y no me doy cuenta.
Quiero pensar que todo esto me sucede no solo porque tenga las neuronas más desgastadas que antes, que todo influye sino porque voy corriendo a todos los lados, haciendo mil cosas a la vez, abarcando más de lo que puedo y teniendo la mente ocupada en la agenda de cada día.
Me temo que cualquier día perderé la cabeza porque sin darme cuenta lo habré subido a uno de mis blogs.

14 comentarios:

  1. Ay, ay, ay hermana, no se si serán los genes o que, pero en esto nos parecemos un montón, jajajajaja. Aunque conozco casos peores, en lo que la madre que va a buscar al niño al cole y cuando llega a casa, no sabe donde se ha quedado el niño.
    De todos modos aun sigo buscando la funda del edredón y la sábana bajera, sin perder la esperanza de que aparezca algun día, en algún lugar, porque no creo que le hayan salido patitas y se hayan ido de rositas.
    Ya sabes hermana, los genes son los genes. jajajajaja
    Un beso enorme.

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  2. Hola María
    Tus desaparecidas sábanas me han inspirado esta entrada, porque la verdad sea dicha siempre estamos buscando algo... Tienes toda la razón deben ser los genes porque a madre le pasa lo mismo. (la alternativa es peor) Espero que no lo hayan heredado nuestros descendientes directos.
    Besitos y me alegro de verte por estos lares.

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  3. estimada Katy en efecto podría ser lo ocupada y el hacer mil cosas a la vez , lo que yo pierdo son las llaves aparecen en el pasillo o bien en el zinc de la cocina cuando traigo compras, lo bueno es que aparecen al dia siguiente cuando las necesito
    saludos y buenas tardes

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  4. jaja Katy!!!, bueno y quien no ha perdido algo dentro de su propia casa!, a mi lo que frecuentemente me sucede es que uso un zapato café y uno negroooo!!!como los compro iguales en modelo me doy cuenta cuando ya TODOS lo hicieron primero!!!que penita uyyy!una vez ya era muy tarde como tipo 7:15 y había olvidado llamar a mi hijo Gabriel que jugaba en el árbol, todos lo buscábamos desesperados, el niño se había quedado dormido a buena altura!!!, nuestra mascota ladraba y cuando fuimos a ver estaba a punto de caer al suelo! que sustos!!
    te mando un besito y que tengas una excelente semana!!!

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  5. Hola Despe, no sabes la alegría que me da el saber que no soy yo sola la que "pierdo" las cosas, sino que le pasa a más gente.
    Feliz semana y gracias por tu visita

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  6. Hola Carolina, tu relato me ha hecho recordar una anécdota en la que mia padres "perdieron a dos de sus nietos" y les estuvo buscando todo el barrio. Al fin aparecieron diciendo "Estábamos en nuestra casita" Que no era otro que un gigantesco árbol cercano a casa. LO de lsos zapatos tiene gracia. Vaya despiste. Un abrazo y gracia por venir a verme. Feliz semana

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  7. Lo del despiste no es más que estar generalmente en otra dimensión. No es nada malo, ni un problema de neuronas, Solamentes es que nuestra mente está en otras cosas. Y si lo piensas bien, todo los genios eran unos despistados.
    Un abrazo

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  8. ¡Que bueno Katy!, creo que has supuesto un alivio para los que formamos ese universo se despistados. Hace tiempo guardaba una manteleria especial para mi hijo y su esposa, cuando se la quise dar no apareció por ningún sitio, meses despues aparecio en el armario de las toallas ¿?, a principios de verano compre unas velas perfumadas, no se dónde las puse y al leer tu entrada recorde ¡que aún no se donde están!.
    No se si será genetico pero tal vez sea contagioso, jaja.
    Espero que Maria encuentre sus sábanas.
    Un beso.
    Fabia.

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  9. Hola Katy, no tiene que ver con la vejez. No te pasa que por hacer mil cosas a la vez te olvidaste por qué estás parada frente a la heladera?
    Besossss

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  10. Bueno Fernando tu comentario si que es de agradecer, es un alivio pensar que igual tengo algo de genio (genio si que tengo y bastante) dado que siempre estoy estoy navegando en otra dinmensión pero con los pies en el suelo. Es difícil que pierda realismo.
    Gracias por tu comentario.
    Un abrazo

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  11. Hola Fabia eso mismo digo, "mal de muchos consuelo de tontos" pero a mi me consuela y un montón saber que no soy la única que busca sus cosas en casa. Creo que es mejor no buscar que decia mi madre: "Lo que no se llevan los ladrones aparece por los rincones" Per a veces no queda más remedio.
    Un beso

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  12. Hola Gabriela, eso está bien, abrir el frigorífico y quedarte mirando lo que buscas porque se te ha olvidado. Pues si este entra en el capítulo de los despistes.
    Besos

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  13. Os tengo que dar una buena noticias, por fin ayer mismo apareció la funda del edredón y la sábana al fonde de una de las baldas. Ya decía yo que se lo había dado a Cristina y ella borro de su mente y de sus recuerdos el hecho de que yo se lo diera y de que lo guardase en el armari.
    Resuelto el gran enigma de la sábana perdida. Jajajajajaja

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  14. No sabes Maria cuanto me alegro y retiro lo de que te estás haciendo mayor :-) No sabes lo que me alegra saber que tus neuronas aún funcionan. Esta noche dormirás mejor y Cristina también. Un beso

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Bienvenido. Gracias por tus palabras , las disfruto a tope y además aprendo.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

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