"La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo." Isadora Duncan

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas

Te quiero

Te quiero

"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela." Albert Einstein

domingo, 19 de julio de 2009

Día de senderismo






































Cuando aprieta el calor y solo se tienen ganas de estar tirado en un sofá sin hacer nada es cuando hay que intentar ponerse en marcha. Si no lo haces corres el peligro de ser una marmota. (A decir verdad en vacaciones hay que ser un poco marmotas).
Pero le hemos echado valor al pedir permiso a un pie para mover el otro e ir a respirar aire puro al Escorial mientras recorríamos un viejo sendero muy conocido y transitado por nosotros durante años “El Camino Viejo del Escorial”
Afortunadamente sigue abierta la vía de trashumancia después de una época de controversias de querer prohibir circular por el. Razones solo una, porque pasa en medio de grandes propiedades privadas. Hemos notado eso si más vallas y alambradas. Cuando los niños eran pequeños íbamos a buscar OVNIS con linternas en mano en algunas noches de lunas llena.
Hoy hemos regresado con algunos nietos y parece que el tiempo se ha detenido, y no han pasado sino meses desde nuestro último paseo. Tres horas tardamos en recorrerlo desde los Arroyos al Escorial. Hacía calor pero lo pasamos muy bien y muy divertido.
Olor a pino, a jara, hierba seca, moras aún sin madurar y una ligera brisa nos acompañaron durante la caminata, a la vera de las vías del tren. De vez en cuando pasaba uno que rompía el silencio estrepitosamente para regocijo de los chicos.
Uno de los nietos de 6 años nos contó un chiste que por ingenuo lo cuento: “Erase una vez un hombre que tenia un pan, ¿te hace gracia el chiste?”
- A lo que contesté que no le veía ninguna gracia
- Ja ja gracia no tiene ninguna pero ¡miga si !
Nuestra nieta de 4 años no iba a ser menos y nos deleito con este otro:
Le dice la abuela a su nieto Jorge:
-Jorge, ¿Cuantas veces te tengo que decir que no cojas nada del suelo? Al día siguiente se cae la abuela y le dice a Jorge:
Ayúdame a levantarme hijo! Jorge sin dudarlo le contesta:
- Abuela no me dijiste que no recoja nada del suelo…
A medida que avanzamos abriendo y cerrando vallas nos hemos encontrado con terneritos y uno recién nacido, caballos y algún potrillo, vacas y toros en libertad asi pudimos darles una pequeña clase sobre el reino animal. ¿Cuánto falta? Estoy cansado, ya no puedo más. El Abantos nos contemplaba cercano en nuestro caminar hasta que por fin apareció ante nosotros la familiar silueta del Monasterio del Escorial, indicándonos que habíamos llegado.
Lo mejor fue la comida y con el hambre ni se diga, nada menos que huevos fritos con morcilla y una buena ensalada a la que nos apuntamos todos.
Decidimos hacer la digestión tumbados sobre el único césped a la vista, una mullida alfombra de hierba verde a la entrada del camino que nos conduce a la Casita del Príncipe. Se nos rompió el hechizo cuando apareció un guarda que nos dijo muy serio que nos fuéramos porque no se podía estar ahí. Así que cogimos el tren de vuelta para casa sin pensarlo dos veces un poco cansados pero contentos. Nos dimos cuenta del fin de trayecto al ver las cuatro impresionantes Torres de Madrid levantándose con orgullo sobre el horizonte.
Y otra vez rodeados de hormigón…

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Bienvenido. Gracias por tus palabras , las disfruto a tope y además aprendo.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry