"La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo." Isadora Duncan

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas

Te quiero

Te quiero

"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela." Albert Einstein

domingo, 30 de mayo de 2010

¿Cuando me volví invisible?


Ya no se en que fecha estamos. En casa no hay calendarios y en mi memoria los hechos están hechos una maraña. Me acuerdo de aquellos calendarios grandes, bonitos, ilustrados con imágenes de los santos que colgaban en la cocina. Ya no hay nada de eso. Todas las cosas antiguas han ido desapareciendo. Y yo también me fui borrando sin que nadie se diera cuenta.
Primero me cambiaron de alcoba, pues la familia creció. Después me pasaron a otra más pequeña aun acompañada de mis biznietas. Ahora ocupo el desván, el que esta en el patio de atrás.
Prometieron cambiarle el vidrio roto de la ventana, pero se les olvido, y todas las noches por allí se cuela un airecito helado que aumenta mis dolores reumáticos. La otra tarde caí en cuenta que mi voz también ha desparecido.
Cuando les hablo a mis nietos o a mis hijos no me contestan.
Todos hablan sin mirarme, como si yo no estuviera con ellos, escuchando atenta lo que dicen. A veces intervengo en la conversación, segura de que lo que voy a decirles no se le ha ocurrido a ninguno, y de que les va a servir de mucho mis consejos. Pero no me oyen, no me miran, no me responden. Entonces llena de tristeza me retiro a mi cuarto antes de terminar de tomar mi taza de café. Lo hago así, de pronto, para que comprendan que estoy enojada, para que se den cuenta que me han ofendido y vengan a buscarme y me pidan perdón….Pero nadie viene.
El otro día les dije que cuando me muera entonces si me iban a extrañar. Mi nieto mas pequeño dijo
- “¿Estas viva abuela? “
Les hizo tanta gracia, que no paraban de reír. Tres días estuve llorando en mi cuarto, hasta que una mañana entró uno de los muchachos a sacar unas llantas viejas y ni los buenos días me dio.
Fue entonces cuando me convencí de que soy invisible, me paro en medio de la sala para ver si aunque sea estorbo, me miran, pero mi hija sigue barriendo sin tocarme, los niños corren a mi alrededor, de uno a otro lado, sin tropezare conmigo.
Cuando mi yerno se enfermó, pensé tener la oportunidad de serle útil, le lleve un te especial que yo misma preparé. Se lo puse en la mesita y me senté a esperar que se lo tomara, solo que estaba viendo televisión y ni un parpadeo me indicó que se daba cuenta de mi presencia. El té poco a poco se fue enfriando……y mi corazón con él.
Un día se alborotaron los niños, y me vinieron a decir que al día siguiente nos iríamos todos de día de campo. Me puse muy contenta. ¡Hacia tanto tiempo que no salía y menos al campo!
El sábado fui la primera en levantarme. Quise arreglar las cosas con calma. Los viejos nos tardamos mucho en hacer cualquier cosa, así que me tomé mi tiempo para no retrasarlos. Al rato entraban y salían de la casa corriendo y echaban las bolsas y juguetes al carro.
Yo ya estaba lista y muy alegre, me pare en el zaguán a esperarlos. Cuando arrancaron y el auto desapareció envuelto en bullicio, comprendí que yo no estaba invitada, tal vez porque no cabía en el auto. O porque mis pasos tan lentos impedirían que todos los demás corretearan a su gusto por el bosque. Sentí claramente cómo mi corazón se encogía, la barbilla me temblaba como cuando uno se aguanta las ganas de llorar.
Yo los entiendo, ellos si hacen cosas importantes. Ríen, gritan, sueñan, Lloran, se abrazan, se besan. Y yo, ya no se a que saben los besos. Antes besuqueaba a los chiquitos, era un gusto enorme el que me daba tenerlos en mis brazos, como ramitas nuevas que habían salido de este viejo tronco en que me he convertido. Sentía su piel tiernita y su respiración dulzona muy cerca de mí. La vida nueva se me metía como un soplo y hasta me daba por cantar canciones de cuna que nunca creí recordar.
Pero un día mi nieta Laura, que acababa de tener un bebe dijo que no era bueno que los ancianos besaran a los niños, por cuestiones de salud. Desde entonces ya no me acerqué más a ellos, no fuera que les pasara algo malo por mis imprudencias. ¡ Tengo tanto miedo de contagiarlos !
Yo los bendigo a todos y les perdono, porque
¿Qué culpa tienen ellos de que yo me haya vuelto tan inservible?
(anónimo)

Reflexionemos
Esto pasa muchas veces en nuestro medio. ¿Cuántas veces ignoro lo que dice mi padre anciano o mi abuelo? “¡¡Ya está viejo, que sabe, estos son otros tiempos!!”
RECUERDA que ellos también fueron bebés, niños, jóvenes, adultos llenos de vida, ilusiones, fuerza…
RECUERDA que sus manos, antes fuertes, te dieron el apoyo que hoy tu les niegas… que su voz firme habló por ti cuando tú no sabías decir lo que necesitabas… que sus palabras te dieron muchas veces el consuelo que hoy tu les niegas…que pusieron toda la atención a las primeras palabras que dijiste, palabras casi incomprensibles… y hoy no les escuchas porque dicen “puras tonterías”.
Los ancianos que te rodean, en la familia, trabajo o en cualquier otro lugar fueron lo que tu has sido, lo que eres… y lo que serás.

¿Por qué no recordar que la vida suele ser como un espejo…devolviéndote lo que le das?

Amar, cuidar y RESPETAR a los ancianos… no hacerlos sentir invisibles, es un acto de justicia. Han caminado mucho para llegar a donde están, han sufrido, han llorado, han perdido, han “hecho camino al andar”… no pisoteemos sus veredas, mejor aprendamos de ellas.

16 comentarios:

  1. ------Katy
    que pena cuando se olvidan de lo que hay dentro de ese cuerpo arrugado, dolorido y adormecido en los movimientos...
    No creo que nadie se merezca esta invisibilidad, esta falta de consideración. El respeto hacia los demás nunca ha de perderse, y mucho menos en esta etapa de la vida en la que se necesita mucho más el amor de los demás.
    Que tengas una buena semana. Besos

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  2. Hola Gata, me impactó tanto cuando lo recibí que me dije que esto había que publicarlo. Hay muchos ancianos no solo invisibles, sino aparcados y olvidados.
    Han cambiado las normas, los valores y las prioridades, y en ellas no tienen cabida las personas mayores que es cuando como dices más cariño necesitan.
    Besos

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  3. Que los ancianos no pueden besar a los niños por cuestiones de salud? Vaya, madame, es la primera noticia que tengo de que la vejez sea contagiosa!
    Pero realmente vamos hacia un mundo en el que parece que los ancianos estorban. Ya han dejado de producir, y parece que por tanto ya no interesan. Casi empieza a sonar como un reproche que a veces vivan tantos años cobrando una pensión de jubilación.

    Buenas noches, madame

    Bisous

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  4. Estoy de acuerdo con Madame Minuet...
    Lo ideal para cualquier Gobierno es que te jubiles bien tarde y, si es posible, ese mismo dia vayas al cementerio a tomar posesión de tu nuevo hogar.
    Los ancianos molestan a sus hijos y son un gasto en los geriátricos...
    Pero por suerte tienen derecho a voto de por vida.
    Y gracias a Dios...porque de lo contrario...
    Triste pero real.

    Salu2

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  5. Hola Madame, parece ser que es cierto que contagian no sé que cosas... Conozco casos cercanos
    Y si que estorban porque más que carga económica es el tiempo que hay que invertir en ellos. Con tantas goteras sería mejor comprarse uno nuevo.
    Bisous

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  6. Hola Toni, una pena. Los enfermos, los dicapacitados y los ancianos estorban a los suyos y a las economías. No producen y gastan. Sin embargo en épocas de crisis y de vacas flacas, quienes tiran de los hijos y echan mano son ellos. Cuando han gastado sus vidas se le tira como kleenex.
    Un abrazo

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  7. Hola Katy:
    Emocionante. Muy emocionante.
    Me ha recordado a mi abuela. Me acuerdo que se cargaba todo el trabajo de la casa encima y a la hora de comer se iba con el plato a un rincón. Yo le decía que se viniese a la mesa con nostros, pero ella no quería.
    Siempre he entendido que era la educación que le habían dado, pero no sólo era eso. Nosotros también le hacíamos invisible.
    Y hoy en día, tal y como está montado todo, más invisibles todavía.
    No sé si tenemos arreglo.
    Un abrazo.

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  8. Magnífica y triste historia la que cuentas Katy. Lo que cuentas es muy habitual. Lo pero no es que sean invisiblen, lo pero es la indiferencia y el egoismo con que son tratados.

    Como dices la vida ha cambiado las prioridades y se ha pasado de que los ancianos fuesen los sabios que guiaban al olvido.
    Un beso y feliz semana

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  9. Hola Javier, a mi me impactó también. Según pasan los años nos vamos volviendo más observadores e intuitivos y eso nos hace más sensibles. La gente mayor como cuentas de tu abuela se autoexcluyen porque se sienten estorbos (yo no se nada, yo no entiendo de que habláis...) Y nosotros nos acostumbramos a que ellos estén arriconados, cuando lo que está haciendo en realidad es llamar la atención. Y cuanto nos cuesta escuchar sus batallitas.
    Un gran abrazo y gracias por tu testimonio.

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  10. Hola Fernando demasiado habitual. Todos tenemos mucho que hacer. Antes los hijos vivian con los padres, y heredaban la casa cundo ellos desparecian. Por las tardes se sacaban las sillitas a los patios o a la calle y se montaba la tertulia, mientras los peques correteaban alrededor.
    Estos vestigios persisten solo en algún pueblo olvidado y sin TV, porque de no ser asi, sentarian a los ancianos ante ella por tiempo indefinido.
    Y cuantos toman el sol porque no les dejan entrar en casa hasta la comida.
    Un beso y feliz semana para ti también.

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  11. Katy, este texto lleva tanto dolor que me lastima leerlo, muchos añoramos esos días cuando eran los brazos de las abuelas que tenían un calor especial, un olor diferente, y ahora que no están lamentamos su ausencia, es a los hijos y a los nietos..a todos a quienes debemos conducir a la honra de nuestros adultos mayores, la consideración y el respeto deben ser obvios e infaltables, besos amiga!

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  12. Hola Carolina, si que duele un poco leer este texto, pero también iduce a la reflexión. Como dices hay que educar a los jóvenes en el amor y en el respeto a sus mayores. A todos nos llegará este momento tarde o temprano y si no llega es peor.
    Gracias por tus sentidas palabras.
    besos

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  13. Hola Katy:
    Un relato muy emotivo, lleno de una gran verdad, cada vez tenemos menos tiempo de disfrutar lo que realmente vale la pena.

    Besos,
    Tessa

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  14. Por desgracia hay muchas personas invisibles, pero afecta más al colectivo de los mayores. Estorban en todos los lados y además cuestan dinero. Terror me da pensar que dentro de nada nos convertiremos en espíritus respirantes.
    Un abrazo Tessa

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  15. Qué pena que en nuestra cultura, los ancianos sean invisibles o un estorbo.
    Tanto en las culturas orientales, africanas, latinas etc, los ancianos no solo son venerados sino que sus consejos se aceptan como sabios.
    Triste relato y muchas veces verídico.
    Cuando lo leía me entraban ganas de llorar.
    Un beso.

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  16. Hola Candi yo también me emocioné con su lectura. Cuanto más tu que estás en contacto a veces con situaciones como ls descritas.
    Besos y feliz semana

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Bienvenido. Gracias por tus palabras , las disfruto a tope y además aprendo.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry