"La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo." Isadora Duncan

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas

Te quiero

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"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela." Albert Einstein

martes, 8 de septiembre de 2009

Las manos del abuelo


Tengo que decir que esta reflexión anónima me ha traído grandes recuerdos. No tantos como las de recordar a un abuelo que no tuve por mi condición de emigrante , pero si las de mi padre que tantas veces contemple. Unas hermosas manos que fueron deteriorándose y que sostuve durante toda la noche el día de su muerte. Y si he reflexionado mucho sobre las manos, de hecho debo de tener algún poema sobre ellas. (Maluchos como todos mis poemas pero si reflejos mios) A lo que iba aquí os dejo esta reflexión que suscribo porque me parece preciosa.

Nunca volveré a ver mis manos de la misma manera
El abuelo, con noventa y tantos años, sentado débilmente en la banca del patio, no se movía. Solo estaba sentado cabizbajo mirando sus manos. Cuando me senté a su lado no se dio por enterado y entre más tiempo pasaba, me pregunté si estaba bien.Finalmente, no queriendo realmente estorbarle sino verificar que estuviese bien, le pregunté cómo se sentía
Levantó su cabeza, me miró y sonrió. “Estoy bien, gracias por preguntar”, dijo con una fuerte y clara voz. No quise molestarte, abuelo, pero estabas sentado aquí simplemente mirando tus manos y quise estar seguro de que estuvieses bien”, le expliqué.
El abuelo me preguntó: “¿Te has mirado alguna vez tus manos? Quiero decir, ¿realmente te has mirado tus manos?”
Lentamente solté mis manos de las de mi abuelo las abrí y me quedé contemplándolas. Las volteé, palmas hacia arriba y luego hacia abajo. No, creo que realmente nunca las había observado mientras intentaba averiguar qué quería decirme.
Detente y piensa por un momento acerca de tus manos como te han servido a través de los años. Estas manos aunque arrugadas, secas y débiles han sido las herramientas que
he usado toda mi vida para alcanzar, agarrar y abrazar la vida.
Ellas pusieron comida en mi boca y ropa en mi cuerpo. Cuando niño, mi madre me enseñó a plegarlas en oración. Ellas ataron los cordones de mis zapatos y me ayudaron a ponerme mis botas. Han estado sucias, raspadas y ásperas, hinchadas y dobladas.
Mis manos se mostraron torpes cuando intenté sostener a mi recién nacido hijo.
Decoradas con mi anillo de bodas, le mostraron al mundo que estaba casado y que amaba a alguien muy especial.
Ellas temblaron cuando enterré a mis padres y esposa y cuando caminé por el pasillo con mi hija en su boda. Han cubierto mi rostro, peinado mi cabello y lavado y limpiado el resto de mi cuerpo. Han estado pegajosas y húmedas, dobladas y quebradas, secas y cortadas.
Y hasta el día de hoy, cuando casi nada más en mí sigue trabajando bien, estas manos me ayudan a levantarme y a sentarme, y se siguen plegando para orar.
Estas manos son la marca de dónde he estado y la rudeza de mi vida. Pero más importante aún, es que son ellas las que Dios tomará en las suyas cuando me lleve a Su presencia.
Desde entonces, nunca he podido ver mis manos de la misma manera. Pero recuerdo cuando Dios estiró las Suyas y tomó las de mi abuelo y se lo llevó a Su presencia.
Cada vez que voy a usar mis manos pienso en mi abuelo; de veras que nuestras manos son una bendición. Hoy me pregunto:
¿Qué estoy haciendo con mis manos?¿Las estaré usando para abrazar y expresar cariño o las estaré esgrimiendo para expresar ira y rechazo hacia los demás

7 comentarios:

  1. Querida Katy, siempre consigues emocionarme, creo que de todas las cosas que podemos hacer con nuestras manos, tal vez el usarlas para acariciar sea uno de los gestos que mas se recuerden de ellas, procuremos acariciar y agarrar bien otras manos.
    Muy hermoso el texto.
    Un beso Fabia.

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  2. Qué bello!! Me trajo tantos recuerdos...
    Gracias por compartirla.
    Besos

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  3. Gracias a vosotras Fabiola y Gabriela por compartir conmigo. Yo también me emocioné y recordé, y nos han unido estos sentimientos manifestados de alguna manera en el tiempo y en espacio.
    Un abrazo y gracias

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  4. Maravilloso.

    La manos dicen mucho de la gente y sólo los ojos son capaces de expresar mejor el paso de la vida.

    Gracias por compartirlo.

    Un abrazo

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  5. que tierna historia la de las manos Katy!!!
    Guayasamin y Kigman plasmaron muchas de ellas, las que a mi me han impresionado son las de los hombres que esculpen en piedra, solía ir a verlos no hace mucho, en la Basílica del Voto Nacional en Quito, como se trata de arquitectura neogótica esperarías ver gárgolas!..pero en su lugar están especies de Galápagos...curioso no?

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  6. Así es Fernando, justo ayer leyendo una entrevista (no cito el autor es amigo de la familia) decia que el lo primero en lo que se fijaba en una mujer eran las "tetas" con estas palabras. Ya es deprimente pero ahora que son siliconadas más. Y yo comenté que toda mi vida me fijaba en los ojos y en las manos. Los ojos reflejan el alma, y las manos te dicen de cómo es la persona, por su forma, por sus gestos.
    Un abrazo

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  7. Gracias por tu aportación Carolina, no conocía yo las manos de las que hablas. Deben ser hermosas cierto. Como las tuyas haciendo esas preciocidades de trabajos.
    Un beso

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Bienvenido. Gracias por tus palabras , las disfruto a tope y además aprendo.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

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