"La mejor herencia que se le puede dar a un niño para que pueda hacer su propio camino, es permitir que camine por sí mismo." Isadora Duncan

"Estoy convencido que uno de los tesoros que guardan los años es la dicha de ser abuelo"
Abel Pérez Rojas

Te quiero

Te quiero

"No entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela." Albert Einstein

jueves, 4 de junio de 2009

Los nietos


Hablando con otras abuelas sobre la vida, los hijos siempre termina saliendo el tema de los nietos.
¿Que son nuestros nietos? ¿Unos hijos más? No lo siento así. Se que no son mis hijos y los sentimientos van mucho más allá de las respuestas que pueda dar.
Son los hijos de mis hijos y en ellos se prolonga la juventud y niñez que ellos dejaron atrás no hace tanto tiempo.
Con los nietos sientes que en tu vida apenas ha transcurrido el tiempo, que sigues siendo la misma y en el cariño que das continúa la alegría de vivir.
Nunca pensé que podría llegar a querer a esta criaturas como lo estoy haciendo. Creí terminar cansada de criar hijos, estaba deseando terminar mis obligaciones de madre y jamás soñé ni por lo más remoto que disfrutaría nuevamente cambiando pañales, dando bibes y papillas de fruta y cuidando de que no se hagan daño.
Son un juguete físico y espiritual. A ellos les llenamos de los besos que tal vez no nos dio tiempo a prodigar a los hijos en demasía, y ellos nos dan los besos que quizá ya nadie nos da, al menos no con esa ingenuidad y ternura. Nuestro corazón late con fuerza cuando están contigo y eres capaz de volver a recuperar cosas que se habían quedado en el tintero de los recuerdos...
Con un nieto en tu regazo parece que el tiempo se ha detenido, te olvidas de los achaques, dolores y vuelves a ser la mujer fuerte e incansable que habías sido siempre. Es fantástico sentarse en el suelo, jugar con ellos, disfrutar de sus monerías, chiquilladas. Sus risas y caritas alegres a cambio de un gugu, ajo o una palmas te derriten.
El hogar un poco viejo ya se vuelve a llenar de savia nueva, de esperanzas renovadas y compruebas que ellos son la riqueza de tus años de madurez.
¿Se quiere más a los nietos que a los hijos? Por supuesto que no. El amor no tiene medidas para empezar. Lo que ocurre es que con el paso de los años has aprendido a reconocer lo que es verdaderamente importante. Has adquirido sabiduría para discernir, tienes más tiempo para regalar y tienes menos responsabilidades para con ellos porque no tienes la llave de su educación.
Los abuelos estamos para quererles, mimarles y disfrutar al máximo de ellos. Darles todos los caprichos a cambio de verles contentos y alegres.
¡Dicen que los abuelos siempre tienen una doble alegría: ¡¡Una cuando vienen los nietos y otra cuando se van!!
Te dejan todo hecho un desastre, revuelto desordenado. Ahora quiero zumo, ahora un batido, ahora palomitas... te vuelven loca con peticiones y preguntas, pero apenas se han ido y todo queda en calma ya estás deseando que vuelvan.
Vuelve el orden a la casa, cada cosa en en su sitio pero solo te acompañan en el silencio, sus voces y el eco de sus travesuras.

1 comentario:

  1. En este sentido no puedo dar mi opinión, ya que no tengo niet@s, pero me encanta la forma en que vives y disfrutas tu condición de abuela. Ojalá que sigas así durante muchísimo tiempo.

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Bienvenido. Gracias por tus palabras , las disfruto a tope y además aprendo.

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry

“EL TIEMPO QUE PERDISTE POR TU ROSA HACE QUE TU ROSA SEA TAN IMPORTANTE”. Saint-Exupéry